






Unos 300 ciudadanos de Menorca (500 según los organizadores) se concentraron en la plaza de la Catedral, en Ciutadella, para expresar su rechazo a las políticas lingüísticas que está llevando a cabo o pretende hacer el Govern de José Ramón Bauzá.
«Calificamos de muy preocupantes las medidas que se anuncian y algunas que ya se están adoptando», exclamaron a través de los altavoces los representantes de Acció Cultural, entidad que se ha encargado los últimos meses de organizar actos de protesta y conseguir la adhesión de diversas asociaciones de la isla.
De momento, 17 ya se han adherido al manifiesto, que se leyó poco después del mediodía. En él, se criticó los incumplimientos de la Ley de Normalización Lingüística, el cambio de Ley de Función Pública, la doble linea escolar por razón de le lengua, el retroceso del catalán como lengua vehicular, la presencia mayoritaria del castellano en la televisión pública balear, así como el cierre de medios que emitían íntegramente en catalán o la retirada de subvenciones.
«Con sus decisiones, el Govern en vez de dejar la lengua fuera del contexto político, le da una centralidad negativa», anunciaron ayer los portavoces, que lamentaron que se esté haciendo del catalán «un indeseable elemento de polémica que le causa descrédito y desactiva la adhesión ciudadana».
Acció Cultural y las demás entidades adheridas, se dirigieron a los ciudadanos para que defiendan «una identidad cultural que es nuestra» e hicieron un llamamiento a los políticos y a las instituciones para que «asuman y mantengan los derechos y rectifiquen en el camino del diálogo y el consenso que no se tendría que romper a causa de políticas radicales y extremistas».
Durante la lectura del manifiesto, que fue iniciado y cerrado con un breve concierto de Leon Manso, se hizo referencia a los principios de convivencia en la diversidad que recoge la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos, y al artículo 3.3 de la Constitución Española, que establece que «la riqueza de las diferentes modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección».
Tal protección corresponde, según reivindicaron, también a la administración balear.
Fuente: UltimaHora.es