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CONTRA LA VIOLENCIA, TODA LA LEY
CONTRA LA VIOLENCIA, TODA LA LEY
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España ya ha pasado por esto. Se tardó mucho en llegar a una ley de Partidos Políticos y el Estado no debe flaquear a la hora de aplicarla a estos aprendices de la violencia urbana proetarra

 

Los brotes de violencia protagonizados por el grupo Arran contra intereses turísticos no son ocasionales, ni improvisados. La Policía ha elaborado análisis e informes sobre este grupo y otros de la esquerra independentista que alertan de que los ataques de «turismofobia» producidos en las últimas semanas en Cataluña y Baleares son un entrenamiento para una posible campaña violenta en caso de que el referéndum del 1-0 no se celebre. Los informes policiales describen a Arran como un grupo con organización e implantación suficientes para ejecutar sus amenazas. En general, la izquierda independentista violenta ya se ha acreditado con «okupaciones» ilegales, daños a entidades financieras y actos de acoso a la Guardia Civil y a partidos no nacionalistas. Por tanto, la preocupación de la Policía no es una mera hipótesis, sino la conclusión que extrae de datos reales que no admiten discusión. Y el primero de esos datos es que en Cataluña hay un riesgo inminente de «batasunización» de la vida pública con la implantación de un nueva versión de la «kale borroka», es decir, aquella violencia urbana generalizada que ETA ordenó aplicar a la sociedad vasca para «socializar el sufrimiento».

 

Lo que pretende la CUP con grupos como Arran o Endavant es lo mismo que pretendían ETA y Batasuna con Jarrai, y esto quiere decir que todos los poderes públicos deben sentirse avisados de lo que significan la violencia antiturista y los planes de la izquierda independentista catalana. La lección de la lucha contra el terrorismo urbano proetarra debe estar aprendida. Si la CUP incita a la violencia contra intereses sociales, políticos y económicos, y si Arran o Endavant ejecutan actos calificables como daños terroristas, la respuesta legal se encuentra en la ley de Partidos Políticos y en el Código Penal.

 


La ley de Partidos Políticos permite ilegalizar un partido una vez que se demuestra que practica conductas antidemocráticas y anticonstitucionales, sin necesidad de tener que imputarle un delito concreto. La dinámica pública de la CUP es una suma de actos de acoso y de invitación a la violencia incompatibles con la democracia. De Arran y Endavant, con los datos que ofrece la Policía, puede decirse que constituyen, como mínimo, asociaciones ilícitas cuyas actividades pueden ser suspendidas cautelarmente en cuanto la Fiscalía presente una querella y el tribunal competente -que podría ser la Audiencia Nacional si las agresiones se calificaran como terroristas- admita la medida de suspensión. España ya ha pasado por esto. Se tardó mucho en llegar a una Ley de Partidos Políticos avalada por el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El Estado no debe flaquear a la hora de aplicarla a estos aprendices de la violencia urbana proetarra.

 

FUENTE: ABC


Enviado el: 08 de Agosto de 2017 a las 05:34:34 (293 Lecturas)


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Comentarios:
Usuario: Rudyweiss
Esos SÍ que son ALIMAÑAS y no los pobres lobos, zorros, águilas y demás carniceros y rapaces ...