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TABARNIA, DE LO DIGITAL A LO REAL
TABARNIA, DE LO DIGITAL A LO REAL
TABARNIA, DE LO DIGITAL A LO REAL

 

Tabarnia es algo más que el efecto espejo que ha deslumbrado a los independentistas. Una asociación advierte:«No es una broma»

 

Septiembre de 2012. «Mirando los resultados de las últimas elecciones, Barcelona y su área metropolitana, quizás, podrían quedar en España, y Gerona ser parte de Cataluña, por ejemplo». Albert Rivera respondía así, en una radio autonómica de Cataluña, a la reivindicación nacionalista que CiU lanzó como objetivo a corto plazo y que acabó derivando en la consulta del 9-N de 2014, primero, y en el referéndum del 1-O de 2017, posteriormente. Octubre de 2012. Alberto Fernández Díaz, líder del PP de Barcelona, denunciaba el trato fiscal y de inversiones que recibía la capital catalana por parte de la Generalitat; y apostaba –en respuesta a la propuesta de CiU– por la celebración de «una consulta en Barcelona» para decidir si se quería «la permanencia en Cataluña» o bien que Barcelona «sea un distrito federal dentro de Cataluña».

 

Ese mismo año 2012, Convivencia Cívica Catalana elaboró y publicó su primer informe sobre las balanzas fiscales entre las comarcas catalanas (con datos oficiales de 2011). Resultado: las comarcas del Barcelonés, Vallés Occidental, Garraf, Maresme, Bajo Llobregat y Vallés Oriental sufrían un déficit fiscal respecto al resto de comarcas. Aquel estudio puso negro sobre blanco que la provincia de Barcelona aportaba «un 24% más de ingresos» a la Generalitat de lo que empresas y ciudadanos recibían de ésta.

 


«Un grupo de amigos»

 

Poco después, durante el año 2013, «un grupo de amigos de profesiones liberales, cansados de que el independentismo utilizara argumentos históricos y, sobre todo, económicos» para dar forma al «España nos roba», va dándole vueltas a una idea: si Barcelona no tuviera el lastre del resto de Cataluña, sus ciudadanos tendrían más recursos económicos.

 

Desde entonces hasta diciembre de 2017, otros estudios, algunos de Societat Civil Catalana, por ejemplo, pero también la lectura al detalle de los informes fiscales de la Generalitat en época del consejero Andreu Mas-Colell, y la continuidad de los elaborados por Convivencia Cívica Catalana advirtieron de que ni Cataluña sufría un déficit económico, que no fuera comparable al de otras zonas prósperas de los países de nuestro alrededor, ni toda la región se comportaba de manera homogénea. En paralelo, empiezan a aparecer en internet blogs y foros. Barcelona is not Catalonia es uno de ellos.

 

Llegamos así a un mes antes de la cita electoral del 21-D. Aquellos «cuatro amigos» que desde 2013 le fueron dando vueltas a la posibilidad de que la provincia de Barcelona, por motivos históricos (Condado de Barcelona) y económicos (zona industrial y próspera), se convirtiera en una Comunidad Autónoma deciden registrar una asociación: Barcelona Via Fora! ABC lo adelanta el mismo día de las elecciones: una plataforma aspira a convertir Barcelona en una región separada del resto de Cataluña.

 

Carles Bruguera, portavoz de esta asociación, asegura que cuando registraron la entidad eran «unas 40 personas». Cerrarán el año con alrededor de 100 socios y con una red de más de 500 contactos, «que colaboran en distintas áreas». Este súbito aumento de seguidores, en apenas un mes, se debe a que tras la cita del 21-D se recuperó en internet –gracias a la ayuda tuitera de Albert Rivera e Inés Arrimadas– el término Tabarnia, con el que se les ha asociado, ya que esta entelequia tiene una base similar a una de las apuestas de la entidad: que varias comarcas prósperas de la costa catalana puedan convertirse en región autónoma al margen de Cataluña.

 

Bruguera no renuncia a esta quimera, pero matiza que el objetivo de la entidad «no es una broma» y reitera a este diario que la principal labor de la asociación es «reivindicar la marca Barcelona» que, en su opinión, se ha visto menospreciada por el independentismo y cuyas consecuencias se están notando en la economía. Si para ello han de proponer que Barcelona sea Comunidad Autónoma, entonces, lo harán. De hecho, ya están en ello.

 

«Ahora mismo tenemos un equipo jurídico trabajando en las vías legales para conseguir que Barcelona y su área metropolitana se conviertan en una Comunidad Autónoma; y en paralelo, hay formado un equipo de personas encargado de la recaudación económica para llevar a cabo actos y eventos. En breve pondremos en marcha un sistema de crowdfunding y acudiremos a fundaciones privadas», señala Bruguera.

 

La apuesta legal, sin embargo, parece tener poco recorrido. Es lo que opina Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), que apunta que para que Barcelona pueda convertirse en una administración separada del resto de Cataluña primero habría que reformar el Estatuto de Autonomía y luego seguir un procedimiento constitucional que no está recogido explícitamente en la Carta Magna. «El Título VIII de la Constitución establece el camino para la creación de Comunidades Autónomas pero no para reformarlas. Las Cortes Generales tampoco pueden tomar la iniciativa de reforma y, por lo tanto, no existe la previsión de remodelación», indica Freixes.

 

MAS INFO Y FUENTE: ABC


Enviado el: 01 de Enero de 2018 a las 09:12:04 (601 Lecturas)


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Comentarios:
Usuario: rollos
Teresa Freixes puede decir lo que quiera y entienda, pero ya ha habido casos en los que una C.A. se ha dividido, con lo que es posible hacerse de forma legal. Madrid no era C.A. Formaba parte de la región de Castilla La Nueva, que luego sería Castilla La-Mancha, en el 81 se autorizó que no se incluyera en una autonomía pluriprovincial, y se constituyó como C.A. uniprovincial en el 83. Y con Murcia, otra de lo mismo, era el Reino de Murcia, con Albacete, y se decidió que Albacete se incluyera en Castilla La-Mancha y Murcia fuera C.A uniprovincial. Lo que está clarísimo es el art. 2 de la CE que se han pasado por los forros. Y en cualquier caso no habría más que montar un referendum en todo el territorio español para la creación de esta nueva C.A. Se admiten apuestas sobre el resultado...