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LA REVOLUCION DE LAS SONRISAS SE DESENMASCARA ANTE EL MUNDO: QUIM TORRA AGRADECE A LOS VIOLENTOS CDR POR SEGUIR PRESIONANDO
LA REVOLUCION DE LAS SONRISAS SE DESENMASCARA ANTE EL MUNDO: QUIM TORRA AGRADECE A LOS VIOLENTOS CDR POR SEGUIR PRESIONANDO
LA REVOLUCION DE LAS SONRISAS SE DESENMASCARA ANTE EL MUNDO: QUIM TORRA AGRADECE A LOS VIOLENTOS CDR POR SEGUIR PRESIONANDO

 

El independentismo ha descorchado este lunes su tan anunciado «otoño caliente». Así, desde primera hora de la mañana, centenares de miembros de los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) han cortado las vías del AVE en su paso por Gerona y han bloquado la circulación en varias carreteras de la comunidad, todo ello, para conmemorar el referéndum ilegal del 1-O. Por su parte, el presidente catalán, Quim Torra, ha agradecido su actividad y les ha pedido que no dejen de «apretar» al Govern.

 

«Uno de octubre, ni olvido ni perdón». Esta ha sido la consigna más escuchada en las concentraciones convocadas desde las redes por los CDR, que han tomado las calles de Barcelona antes del amanecer. En la capital catalana, los comités han cortado la céntrica Via Laietana y han actuado en Plaza Cataluña, manifestándose ante las sedes de la patronal catalana Foment del Treball y el Banco de España, respectivamente. En el caso del AVE, el servicio se ha visto interrumpido hasta las 9:30.


En su objetivo de hacerse presentes generando el caos, los activistas independentistas han bloquado también la Ronda de Sant Pere, la Gran Vía, la Avenida Diagonal y la calle Aragó. Asimismo, decenas de miembros de los CDR han sitiado la entrada a los servicios centrales de las torres de CaixaBank, impidiendo la entrada en el edificio. A su vez, algunos activistas han irrumpido en la delegación de la Generalitat en Gerona, donde han tratado de quitar la bandera española que ondea en el edificio.

 

Según ha podido constatar ABC, los distintos grupos de manifestantes -la mayoría de ellos, personas muy jóvenes encapuchadas- han formado una marcha lenta de 200 personas que pasadas las ocho subían por Passeig de Gràcia portando una pancarta en la que se puede leer «Tumbemos el régimen, votamos independencia». Los activistas han ido pegando adhesivos a favor de la «república en construcción» y por la «soberanía económica» en varios edificios, entre estos, la Bolsa de Barcelona.

 

Mientras la Ciudad Condal vivía otra jornada de protestas, el presidente Torra y todo su gabinete se desplazaban hasta la localidad de Sant Julià de Ramis (Gerona) para reivindicar el «mandato» del 1-O en el colegio en el que intentó votar el expresidente Carles Puigdemont entre las cargas de la Policía Nacional y la Guardia Civil. «Apretad, hacéis bien en apretar», ha dicho Torra antes de pedir a los ciudadanos de Cataluña que sigan reivindicando la independencia y la sepan defender hasta «el final» en los días «que vendrán».

 

Por su parte, el presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent, también desde Sant Julià de Ramis, ha defendido que «es legítimo cualquier tipo de protesta, siempre que sea pacífica». Preguntado en una entrevista en Rac1 sobre los altercados de esta mañana, el representante ha evitado condenar los hechos y se ha limitado a decir que él no participa en esos actos.

 

Colau, Torra y la esposa de Puigdemont

 

La reivindicación de hoy dibuja un paisaje triple en Cataluña. Por un lado, las facciones más exaltadas del secesionismo sacando toda su artillería de provocación. Es por eso que esta mañana también está previsto que los manifestantes acudan a la caserna de la Guardia Civil en Sant Andreu de la Barca (Barcelona) para «abrazar» a los agentes de la Benemérita que actuaron hace un año.

 

Paralelamente, el independentismo más «soft» hará emotivas conmemoraciones en los «colegios electorales» y breves paros en oficinas y centros de trabajo. Finalmente, el Govern de Quim Torra sellará la jornada con varios actos institucionales en los que, entre otras personas, participarán la alcaldesa Ada Colau y la esposa de Carles Puigdemont, Marcela Topor.

 

Más allá de las manifestaciones y los actos oficiales, la jornada se desarrollará enmedio de la resaca por las cargas de los Mossos del sábado, por las que la CUP ha pedido la dimisión del consejero de Interior, Miquel Buch, y que evidenciaron el descontrol que tiene el Ejecutivo catalán del movimiento soberanista que excita desde las instituciones.

 

 

 

FUENTE: ABC

 


Enviado el: 01 de Octubre de 2018 a las 13:01:09 (272 Lecturas)


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