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ADOCTRINAMIENTO Y CONSIGNAS CONTRA ESPAÑA EN AGENDAS ESCOLARES QUE SE REPARTEN EN COLEGIOS E INSTITUTOS VALENCIANOS
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ADOCTRINAMIENTO Y CONSIGNAS CONTRA ESPAÑA EN AGENDAS ESCOLARES QUE SE REPARTEN EN COLEGIOS E INSTITUTOS VALENCIANOS

 

Los documentos, usados en un centenar de centros, acusan de «ladrones a los Borbones y «fomentan el pancatalanismo»

 

Citas y textos en los que se incita a la desobediencia, se tilda de «ladrones» a los Borbones, se presenta a España como un país insolidario en la crisis de los refugiados y se pide una actitud activa en la defensa de la lengua y la identidad catalana. No se trata del programa de ningún partido político nacionalista, sino de las notas que aparecen a pie de página en la agenda escolar que este año se ha distribuido en un total de 58 escuelas y casi una cincuentena de institutos públicos de Cataluña, Valencia y Baleares.

 

Unos 32.487 alumnos de estas comunidades han utilizado este curso la polémica guía, publicada por ediciones AT bajo el nombre de Agenda de la Terra -Agenda de la Tierra-, según consta en la página web de la editorial. Los autores de la agenda (maestros, educadores y pedagogos) explican que la editan desde el año 2013 y ofrecen a los centros interesados en adquirirla la posibilidad de «personalizarla» y hacer una portada propia. Su objetivo es, según exponen, «estar presentes allá donde cuando pronunciamos “Bon dia” nos respondan con las mismas palabras», refiriéndose al ámbito lingüístico catalán.

 


Quejas de padres

 

El sindicato educativo AMES (Acción para la Mejora de la Enseñanza Secundaria) ha recibido quejas de padres a cuyos hijos se les ha dado desde sus respectivos centros el «controvertido dietario». «Son anotaciones con consignas políticas claras, que ensalzan el pancatalanismo, critican a la Corona y posicionan a los alumnos en contra de España», afirma en declaraciones a ABC Antonio Jimeno.

 

Entre las anotaciones que aparecen a pie de página de la agenda, figura una en la que, según denuncia Jimeno, «se justifica la desobediencia» a la autoridad y «se insulta a los Borbones». «Es simple: desobedecemos porque creemos que un cambio es posible. ¡Libertad de Expresión! Tomemos posiciones. Los Borbones son unos ladrones»; otra en la que se apunta la escasa sensibilidad del gobierno español con respecto a la crisis humanitaria de los refugiados («El estado español solo ha recibido el 10 por ciento de los refugiados que se comprometió a acoger en 2017, mientras que en el estado francés el porcentaje ha supuesto el 21 por ciento»), y otra en la que se insta a tener una actitud activa con respecto al fomento de la lengua catalana («¿Te gusta que en el bar tengamos la carta de bocadillos también en valenciano, que en las tiendas los dependientes se dirijan a ti en catalán? Pues ya puedes contribuir a mejorar la situación de la lengua en los comercios, museos y cines puntuándolos en la app CatalApp».

 

«Provocar a la justicia»

 

La citada agenda escolar -un instrumento de comunicación entre el alumnado, las familias y el profesorado que los estudiantes llevan diariamente a clase para anotar sus deberes y actividades en el aula- incluye unas páginas finales en las que pueden anotarse también las comunicaciones que se produzcan entre centro y familia, y las entrevistas que se solicitan a los profesores. Precisamente en este apartado, en la pg. 127, aparecen dos anotaciones que, según se expone en la parte superior del folio, «debían figurar en las páginas 19 y 37 de la agenda» pero que, a petición de algunos docentes, se han colocado en las páginas finales alegando que «podrían provocar a la justicia, que ha encausado a algunos de sus compañeros».

 

La primera cita, acompañada de una figura de un profesor amordazado expone que «mientras en Cataluña había docentes encausados por el 1-0, la autodeterminación de Cataluña fue el tema escogido para el concurso de debate entre los estudiantes de 400 institutos de EE. UU». La segunda, ilustrada con imágenes de policias cargando contra manifestantes, recuerda que «históricamente ha sido la ciudadanía responsable quien se ha atrevido a cuestionar la legitimidad de las leyes». «Podrían haber eliminado estas dos citas pero no lo han hecho, solo las han puesto al final», denuncia AMES.

 

«Contenido no adecuado»

 

F. C., el padre de una alumna de un instituto de la provincia de Barcelona, uno de los centros a los que ha llegado este curso la Agenda de la Terra de AT, no dudó en denunciar el caso cuando vio el contenido del dietario escolar de su hija. «Ella ya se había percatado, pero al verlo supe que tenía que expresar mi queja a los responsables del centro», dice el padre. Como ya tenía una cita concertada con la tutora de la clase de su hija por otra cuestión, aprovechó para decirle que consideraba que «la agenda no era adecuada para los escolares por el mensaje político de los pies de página».

 

La docente, según relata el denunciante, se limitó a decir que desconocía el contenido de la agenda y que «los alumnos tienen la opción de elegir otra». Eso fue lo que, según explica el padre, hizo la estudiante. «Apartó esa agenda y continuó el curso con otra», apunta. En otros centros educativos de la zona como la escuela Ginebró de Llinars del Vallès (Barcelona) o los institutos Llicà e Hipàtia d’Alexandria, de Lliçà d’Amunt (Barcelona), también se utiliza la citada agenda, según denuncia Antonio Jimeno.

 

«Sentirse no español»

 

Según el responsable de AMES, el contenido de la agenda «predispone a los alumnos a sentirse catalán y no español», y «a pensar que su país comprende las Baleares, la Comunidad Valenciana y otras tierras en las que hay catalanohablantes, aunque sea en un proporción muy baja». A su entender, «esta agenda es una pieza más de la lluvia fina, la atmósfera, el paisaje difuso que el niño se encuentra al entrar en el centro escolar».

 

«Muchas de las cosas que se dicen en el instituto, el niño o el adolescente no las comenta en casa, porque sabe que sus padres se pueden enfadar e ir a hablar con su profesor o con el director del centro y, luego, él es el que tiene que convivir con esos profesores y ese director», añade el profesor, quien advierte de los riesgos de que «estos mensajes vayan calando en los alumnos a través de un material facilitado desde el colegio». «O se controla lo que se enseña en los colegios o la suerte ya está echada», concluye.

 

FUENTE; ABC

 


Enviado el: 29 de Diciembre de 2018 a las 07:59:58 (516 Lecturas)


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