ETA ha hecho estallar esta madrugada un artefacto con cinco kilos de explosivo y un temporizador en la planta de la rotativa del diario El Correo, en la localidad vizcaína de Zamudio, Vizcaya, sin causar heridos, pero sí daños materiales. Según el departamento de Interior del Gobierno Vasco, la explosión se ha producido pasadas las 03.00 horas en la rotativa de las instalaciones de este periódico, situado en el polígono Torre Larragoiti. No ha habido aviso previo de la colocación del explosivo.

El artefacto estaba colocado en la fachada posterior de la rotativa y que la explosión ha causado el derrumbe de 40 metros cuadrados de fachada. "Este tipo de acciones no van a servir para acallar a los medios de comunicación", ha dicho Juan Carlos Martínez, director del diario. "Vamos a seguir buscando la verdad".

En ese momento, según este periódico, se encontraban en el edificio unas 50 personas que estaban trabajando en la edición de hoy y que fueron desalojadas minutos después de la explosión. Asimismo, informa este periódico en su página web, ha destruido parte del tejado del inmueble. La onda expansiva ha afectado también al local colindante, de una empresa de material deportivo, que ha sufrido daños en el tejado y en las ventanas.

Al polígono se han desplazado unidades de la Ertzaintza, que ha establecido un cordón de seguridad alrededor de las instalaciones afectadas, dotaciones de los bomberos de la Diputación de Vizcaya y personal del ayuntamiento de Zamudio. Ahora analizan los restos del artefacto para determinar la composición del explosivo utilizado, mientras que la planta ha recuperado el funcionamiento y continúa con su trabajo.

El Correo forma parte del grupo Vocento, cuyos periódicos han sido víctimas anteriormente de otros atentados y ataques de violencia callejera, el más grave de ellos en mayo de 2001, cuando ETA asesinó en San Sebastián al director financiero de El Diario Vasco, Santiago Oleaga.

CADENA PERPETUA PARA LOS ETARRAS