La Jefatura Superior de Valencia impone a las comisarías un mínimo de detenciones al mes

La policía de Valencia ha puesto en marcha un sistema de trabajo por objetivos que obliga a las comisarías a realizar un mínimo de detenciones al mes. Eso ha disparado los arrestos de inmigrantes, que en algunos pueblos se han multiplicado por tres.

José Parrilla, Valencia

Desde la Jefatura Superior se asegura que este sistema está permitiendo reducir la delincuencia y se niega que los arrestos de inmigrantes se utilicen para cuadrar la estadística, pues computan al margen de las infracciones en general.

La Jefatura Superior de Policía de Valencia ha incrementado la presión sobre los agentes hasta el punto de establecer cupos de detenciones en cada comisaría. Eso ha provocado un aumento en el número de arrestos, sobre todo de extranjeros, que según denuncian los propios agentes, muy molestos con esta situación, "son las presas más fáciles e indefensas". El jefe superior de Policía, Carlos Rubio, precisa, sin embargo, que este sistema ha permitido reducir la delincuencia en Valencia más que en ninguna otra parte de España y aseguró que los cupos de detenciones de inmigrantes son independientes del resto de delitos, de manera que estos arrestos no pueden ser utilizados para cuadrar la estadística general.
Según ha podido saber Levante-EMV, los nuevos responsables de la Jefatura se han propuesto reducir los elevados niveles de delincuencia de la Comunitat Valenciana y, además de rentabilizar al máximo el incremento de agentes de los últimos años, les están presionando para que eleven el número de detenciones.
La presión más evidente consiste en establecer unos mínimos de detenciones mensuales en cada comisaría (varía de unas a otras según sus circunstancias y sus plantillas), con unos cupos concretos para cada tipo de delitos y un cupo específico de inmigrantes, que ha sido el apartado en el que el número de arrestos se ha disparado.
En los primeros cinco meses del año, en la provincia de Valencia, la Policía Nacional ha detenido a 3.600 inmigrantes, casi el doble que en el mismo periodo del año pasado, cuando se practicaron 2.069 arrestos.
En Valencia capital, por ejemplo, se ha pasado de 250 a 535 detenciones de extranjeros; en Alzira de 44 a 128; en Xirivella de 30 a 117; en Mislata de 13 a 80; en Ontinyent de 2 a 55; en Sagunt de 48 a 106; en Quart de Poblet de 34 a 95 y así sucesivamente en todas las comisarían valencianas.
En el cómputo general de detenciones el incremento es inferior, aunque notable, ya que en la provincia de Valencia se ha pasado de 6.923 a 7.100, según las fuentes.
Esta presión está provocando un profundo malestar entre los agentes, que aseguran que para cumplir los cupos obligatorios realizan detenciones "al borde de la legalidad" y porque muchos de los detenidos son extranjeros, que, según dicen, son presas fáciles y no están en condiciones de defenderse ni mucho menos de denunciarlos a ellos.
Aseguran, incluso, que la presión en el trabajo ha disparado el número de incidencias en la plantilla. El número de accidentes con los coches patrulla "se ha multiplicado por cuatro", dicen, y "está habiendo más tiroteos que nunca".
En su opinión, la idea de reducir la delincuencia está bien, pero no puede ser a costa de cualquier cosa.
Carlos Rubio, por su parte, analiza la cuestión desde otro punto de vista. En declaraciones a este periódico confirmó que desde su llegada al cargo hace ocho meses se está trabajando por objetivos, con un plan de trabajo que afecta a las unidades y a las personas, gracias al cual, recordó, la delincuencia está bajando en Valencia más que en ningún sitio de España.
El sistema, según Rubio, consiste en fijar unos objetivos en cada comisaría e incluso con cada tipo de delitos, aquellos más preocupantes por su número o su relevancia social. Y además se marcan unos objetivos en extranjería, que al igual que las reclamaciones judiciales computan al margen de la delincuencia general (Infracciones penales) y que se aborda conjuntamente desde la Brigada de Extranjería y de la Policía Judicial, ya que muchas veces coincide la condición de inmigrante y delincuente. "Si no lo hacemos así no se expulsa a nadie", indicó, ya que al Centro de Internamiento van casi exclusivamente los que tienen antecedentes.
Cumplimiento de objetivos
Luego, para comprobar el cumplimiento de los objetivos, cada miércoles se convocan reuniones con varios comisarios, de forma que cada uno de ellos rinda cuentas al menos una vez al mes. Allí se analiza la situación y se fijan los cupos del mes siguiente. Y así sucesivamente. "Nosotros tenemos que reducir los delitos, aumentar la eficacia y aumentar las expulsiones, lo mismo que hay que combatir la droga o los robos en pisos o lo que sea", dijo Rubio, quien aseguró que no es posible utilizar las detenciones de inmigrantes para cuadrar las estadísticas.
Respecto al malestar de los policías, se limitó a decir que no ha tenido quejas y que entiende que quienes antes estaban más relajados y ahora tienen que trabajar puedan opinar así.

FONT: levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008062300_19_463776__
COMUNITAT-VALENCIANA-Jefatura-Superior-Valencia-impone-comisarias-minimo-detenciones