"No sólo los enfermos van a Lourdes"

1.500 personas viajan desde Valencia al santuario de las apariciones de la Virgen

Celia tiene ocho años y por primera vez peregrina a Lourdes como voluntaria. Su pelo liso y rubio, cortado a media melena apenas cubre su rostro visiblemente nervioso ante la inminente partida del tren especial de los peregrinos hacia la villa francesa en la que, según la tradición cristiana, la Virgen María se apareció a la niña Bernardette.

Junto a ella, hasta 1.500 personas, entre enfermos, ayudantes, médicos y familiares, partieron ayer de la estación del Norte de Valencia y de la terminal de autobuses de la ciudad hacia el santuario francés.

"Estoy muy nerviosa pero a la vez muy emocionada de poder ayudar a los enfermos", dice mientras corretea entre el equipaje que aún queda en el andén y juega en los carros para transportar las maletas. Con ella viajan sus dos hermanas y sus padres, de Alicante, a quienes un especial sentimiento les une al santuario. "Mis papás se conocieron en Lourdes y mi madre y mi hermana mayor se llaman así".

La madre de Celia ya no recuerda las veces que ha peregrinado para "ayudar en lo que se puede". Reconoce que sus hijas, aún jóvenes, colaboran en las tareas más sencillas. Sin embargo, sentencia: "Es una experiencia vital importantísima para ellas. Aprenden a entender la diversidad y a comprender a las personas diferentes".

las Provincias

Es una experiencia inolvidable. Cualquiera que haya hecho la peregrinación con la Hospitalidad y haya tenido la suerte de ayudar a los centenares de personas con problemas que van al Santurio, contará lo bonita que es esta experiencia y la recomendará.

Lo recomiendo.