La cuesta de enero sitúa a más de 350.000 autónomos valencianos "al borde del precipicio"

El colectivo vive lastrado por la falta de liquidez, el desplome de la demanda y la "inacción del Gobierno"

JULIO DÍAZ DE ALDA| MADRID

Los autónomos se declaran "al borde del precipicio". El colectivo vive lastrado por la crisis, la falta de financiación, la caída en picado de la demanda y la "inacción del Gobierno". Así lo explica el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, quien asegura que los emprendedores atraviesan "una situación límite".

El responsable de ATA afirma que un cuarto de los autónomos quiere contratar más personal, pero que la ausencia de crédito hace que la mayoría de ellos (el 18% del total) abandone la idea de crear empleo. Cada día de enero, más de 1.000 autónomos abandonaron su trabajo. Un aluvión de cierres que tuvo especial incidencia en Andalucía, Madrid, la Comunitat, Cataluña y el País Vasco.

Los autónomos valencianos, 5.094 menos de diciembre a enero, son los que experimentan el mayor descenso de afiliados, un 1,4%, un porcentaje sólo igualado por Baleares. En números absolutos, únicamente Cataluña, con una resta de 5.375 autónomos, supera la debacle registrada en la Comunitat, donde aún quedan 353.254 personas trabajando por cuenta propia y al filo de la navaja.

Lorenzo Amor expone a las claras la pésima situación de los autónomos. Los emprendedores "son los primeros en sufrir en sus carnes la crisis y los últimos en abandonarla", destaca el presidente de ATA, quien asegura que la crisis ha hecho que la actividad caiga de media un 30%. Porcentaje que se dispara hasta cifras insospechadas en sectores como la construcción y el metal.

Y para muestra, un botón: un mínimo de observación callejera permite apreciar la enorme cantidad de pequeños comercios que en los últimos meses han echado el cierre o la multitud de taxis -profesión muy representativa de los autónomos - que recorren las calles a la espera de poder 'cazar' a un cliente. No hay negocio para todos, pero todos tienen que sufragar sus gastos corrientes.

Amor destaca que el cerrojazo de la banca ha sido un golpe muy duro. "La financiación no existe y los autónomos son financiación somos como un coche sin gasolina", dice.

El presidente de ATA carga contra lo que considera una fotografía poco veraz de la realidad. "Desde hace un mes, vemos y escuchamos todo el día en radio y televisión los anuncios de los créditos del Instituto de Crédito Oficial (ICO), pero el ICO no es el santuario de Lourdes", afirma. Al tiempo, Amor asegura que desde que se pusieron en marcha las distintas líneas oficiales de ayuda "sólo 1.000 autónomos han conseguido esos créditos". "Vas al banco y o te dicen directamente que no o argumentan que les falta no sé qué aplicación informática, la realidad es que ocho de cada diez tiene auténticos problemas para conseguirlo", añade.

Una de las críticas más afiladas del presidente de ATA es la que se refiere a los mensajes del Ejecutivo: "Se nos vende que en breve, en abril, mejorarán las cosas; pero se mantiene la desconfianza hacia los autónomos , que somos los que tiramos del carro". "Esto es peligroso, sobre todo cuando el patrón del barco -en referencia a José Luis Rodríguez Zapatero- dice que poco más puede hacer", declara Amor.

Para Lorenzo Amor es imprescindible cambiar de filosofía, para abandonar mensajes tan manidos como los de que las prestaciones por desempleo están aseguradas a pesar de la crisis o el de que no se dejará caer a nadie. "No nos equivoquemos, el paro hay que pagarlo por ley; y eso de dejar caer a la gente es relativo, cuando el pasado año 93.000 autónomos abandonaron su actividad", señala. El presidente de ATA reclama al Gobierno que "abandone su inacción" y que siembre confianza desde el realismo: "Hay que arrimar el hombro, todos, pero la realidad, señores, es esta". Amor explica que los autónomos se sienten "invisibles" a los ojos del jefe del Ejecutivo, mientras "otros como el líder de la oposición o Durán i Lleida (portavoz de CiU en el Congreso) sí nos han recibido". Y recuerda "en momentos electorales sí se acuerdan de nosotros por que representamos siete millones de votos".

ATA cuestiona el plan de los 8.000 millones de euros para obras municipales. La organización estima que los proyectos aprobados no generan empleo de larga duración y que, por el contrario, cada contratación de las previstas supone un coste de 36.000 euros. "No lo entiendo, se deberían promover sectores y obras que den trabajo, como los servicios sociales o la educación, y no insistir en la construcción", dice Amor.


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