Padres de alumnos del CP Lluís Vives se niegan a que sus hijos vayan al colegio tras la aparición de grietas. La conselleria alega que no existe «riesgo inminente», pero el ayuntamiento respalda al AMPA

«Riesgo de caída de cascotes. Obligatorio el uso de casco». La Asociación de Padres y Madres (AMPA) del C.P. Lluis Vives de Paiporta colgó ayer este cartel a la puerta del centro, tras la aparición de nuevas grietas en las instalaciones, concretamente en dos aulas de infantil, tal y como publicó ayer en exclusiva Levante-EMV. Los padres que acudían a llevar a sus hijos a clase no daban crédito. Eran las 9 de la mañana, «y tenemos que ir a trabajar», pero muchos de ellos se negaron en redondo a que los pequeños pusieran un pie en las instalaciones. «Velamos por la seguridad de nuestros hijos, que no es poco» aseguraron. Eso sí, la gran mayoría de los pequeños acudieron al colegio con casco.

En la puerta del colegio, más de 50 padres -con sus correspondientes hijos- decidieron realizar una marcha hacia el ayuntamiento para exigirle una solución al alcalde de la ciudad, Vicente Ibor. Éste, sin embargo, no estaba en el consistorio y les emplazó a otra reunión, que tuvo lugar a las 19 horas.

La gota que colma el vaso

Quien sí les recibió, en el salón de plenos, fue el concejal de Educación, Jorge Mocholí que no daba a basto a la hora de calmar a los padres afectados. Desde el AMPA la crítica fue contundente: «Tenemos miedo de que nuestros hijos sufran algún accidente, y parece ser que es lo que tiene que ocurrir para que alguien ponga punto y final a las deficiencias que presenta este colegio. Llevamos años denunciando la situación del centro. Esto ha sido la gota que ha colmado el vaso». Por ello, los padres presentes en la protesta exigieron, al menos, la instalación de aulas prefabricadas mientras se realicen las catas que cercioren en qué estado se encuentra el centro a nivel estructural.

Los padres también se quejaban de que el pasado jueves -cuando se comunicó la parición de nuevas fisuras al Ayuntamiento de Paiporta- el técnico pertinente no ordenara el desalojo inmediato de los niños. El arquitecto municipal -que también estuvo presente en el encuentro- explicó que, en principio -y tras la inspección ocular de las dos aulas- «no existía peligro de derrumbe, ni mucho menos, por lo que no lo consideré pertinente». Los padres y madres, nerviosos, le espetaron: «¿usted llevaría a sus hijos a este colegio?».

Y es que los nervios estaba a flor de piel. «Nuestros hijos no están seguros en ese centro. Hace un mes se cayó un cascote y le dio a una profesora. ¿Y si llega a ser a un niño?. ¿Hay que esperar a que esto suceda?», aseguraron los presentes a voz en grito.

PP dimisión