Arranca el juicio por injurias y calumnias contra el padre de una de las niñas de Alcàsser.

La estrategia de Fernando García, padre de una de las tres niñas de Alcàsser, quedó clara desde que ayer arrancó el juicio por injurias y calumnias tras ocho suspensiones anteriores.

A las preguntas del fiscal y la acusación particular sobre las manifestaciones que realizó en el programa de Canal 9 -en las que criticaba la investigación del caso- respondió en algunos momentos con "hace tantos años", "no le puedo precisar" o "no recuerdo exactamente si fue así".

Sólo cuando se le interrogó acerca de a qué se refería exactamente cuando hablaba de "confabulación" dio un paso atrás. "Fue una forma de expresión errónea", admitió. Sin embargo, llegó a decir que por qué no puede ser verdad que hubiesen torturado a Miquel Ricart, el único detenido por el triple crimen. "¿Por qué no puede ser, si lo ha dicho él"?, recordó.

El otro lado de Fernando García surgió a las preguntas de su abogado. En ese instante se presentó como víctima. "Que cualquiera de esta sala se ponga en mi lugar. Y con el dolor que sientes y la impotencia del vacío. Habían matado a mi hija. Tenía que contener la rabia. Y todavía la sigo conteniendo", dijo en referencia a los días del juicio.

Además, dijo que a él la gente no le respeta. "Matan a mi hija y aquí estoy, acusado, pasando vergüenza. Tengo una niña de 5 años, hermana de Miriam..." Fue en este momento cuando se emocionó e incluso interrumpió el relato. Pidió perdón. "Nunca tuve voluntad de ofender a nadie". Sin embargo, aseguró "que volvería a hacer lo mismo".


Blanco comparece
Otro de los acusados, el criminólogo Juan Ignacio Blanco, sí compareció ayer en la sala. El magistrado había dictado una orden de detención después de que el pasado viernes no acudiera a la sala alegando que residía en el extranjero y se enteró tarde de la vista. El criminólogo se presentó y garantizó que estará a disposición judicial durante todo el proceso. El magistrado decidió dejarlo en libertad, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia.

Juan Ignacio Blanco acudió visiblemente desmejorado respecto a su etapa televisiva. Durante su declaración, en la que se mostró muy nervioso, indicó que no preparaba nada de sus intervenciones con el padre de Miriam. Aseguró que sólo opinó de lo que sucedía en la vista y denunció los asuntos que se habían hecho mal. "Y sigo manteniendo que se hicieron mal".

Blanco y García se enfrentan a 16 años de prisión por descalificar al ex fiscal jefe del TSJCV Enrique Beltrán, y a los responsables de la investigación. "Me asusta que me pidan una pena similar a la de un homicidio por dar mi opinión", lamentó Blanco.

La causa abierta contra Fernando García por apropiación indebida de medio millón de euros, dinero procedente de la fundación que se creó tras el asesinato, ha sido archivada.

La presentadora del programa, Amalia Garrigós y el director del espacio, Ferran Pérez, -también acusados- aseguraron que nunca existió la voluntad de difamar y que, en algunas ocasiones, incluso se les pidió que bajaran "el tono de las afirmaciones".

Otros contertulios habituales del programa, según Europa Press, aseguraron en el juicio que tanto García como Blanco dijeron expresiones "no muy adecuadas, veladas, o directas". En algunos casos incluso "descabelladas".

Antes del comienzo de la vista el abogado pidió la recusación del magistrado de la sala, Juan Beneyto. El letrado recordó que Beneyto formó parte del tribunal que admitió parcialmente el recurso interpuesto contra la querella por los hechos juzgados ayer, y que esta decisión supuso que se llegara a la conformidad -y no a juicio- con una quinta persona acusada, Samantha Tárrega Ricart, hermana de Ricart.

http://www.lasprovincias.es/valencia...-20090224.html