Ramón Vila es zaragozano, hijo de padre catalán y madre aragonesa. Las oportunidades laborales que le ofrecía Cataluña hicieron que se trasladara hace 9 años a la Ciudad Condal. Comenzó a percibir el problema de la imposición lingüística al encontrarse con la imposibilidad de educar a su hija en castellano. Por ello ha regresado a Zaragoza.
-¿Por qué vino a Barcelona? - Estudié Ingeniería Industrial y viví un año en Alemania. Hice las prácticas de fin de carrera en Volkswagen. Esto me permitió encontrar trabajo en la fábrica de SEAT de Martorell. Por eso me trasladé a Barcelona.

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