Los sondeos confirman varias estructuras en la zona del Palacio Real en Viveros

La excavación prosigue con la retirada de tierra en la Muntanyeta de Elío en tres catas señaladas para hallar una fachada del recinto

Los sondeos han confirmado lo que los arqueólogos aventuraban con los planos de la época en la mano. En el subsuelo del jardín de Viveros donde se excava en busca del Palacio Real se han detectado varias estructuras, con toda seguridad restos de los cimientos de la antigua residencia de los reyes valencianos, demolida en 1810.

El director del proyecto, el arqueólogo municipal Albert Ribera, informó ayer que ya han recibido documentación de los sondeos realizados por un equipo de la Politécnica para la empresa encargada de las obras, EMR. El georradar ha detectado varias estructuras, donde se mezclan las que corresponden a las canalizaciones de servicios públicos (alcantarillado y alumbrado público, entre otros) con los dibujos propiamente dichos de grandes bloques de piedra, posiblemente una de las fachadas del Palacio Real.

La prueba ha sido doble, debido a que además del georradar se ha utilizado también el sistema de la termografía, que gracias a los cambios de temperatura permite identificar estructuras distintas en el subsuelo.

Este método también ha sido positivo.

El sondeo que ha dado con lo que parecen ser los cimientos del conjunto de edificios medievales se sitúa en la parte más interior de Viveros. Los arqueólogos municipales decidieron repartir el primer trabajo en tres catas, de unos treinta metros cuadrados de superficie cada una, de manera perpendicular a la calle General Elío, junto a la verja de Viveros.
Las dos primeras entran de lleno en la Muntanyeta de Elío, la colina mirador del parque y una de las zonas más singulares del conjunto protegido por sus itinerarios intrincados y su frondoso arbolado y macizos de arbustos.

Es en la tercera cata, cerca de la calle dedicada a los jardineros Peris, donde la alta tecnología ha servido para recuperar la memoria de un palacio convertido en símbolo de autogobierno para muchos valencianos. Quizá salga a la luz una fachada de 60 metros de longitud, aunque eso es algo que sólo dirá el trabajo de campo.

De momento se han sacado varios contenedores de tierra de jardín, una verdadera molla de terreno en las primeras estribaciones de la Muntanyeta de Elío. Los arqueólogos han dispuesto las catas en rectángulos que se internan hacia la colina y evitan hasta las raíces de los árboles cercanos.

Este era uno de los temores de la concejala de Cultura, María José Alcón, es decir, que la intervención obligase a trasplantar árboles protegidos y a desmontar una gran superficie del jardín. Por esta razón se optó por las catas en lugar de delimitar un solar para su excavación.

La intención del Consistorio es sacar a la luz un tramo de la fachada aunque limitar la excavación a una zona despeja, entre la Muntanyeta de Elío y un estanque presidido por una réplica de la Dama Ibérica. No en vano, una de las catas se movió ligeramente en el proyecto para evitar el trasplantado de unos árboles.

Los sondeos necesitan todavía de una adecuada interpretación. Los expertos de la Politécnica deben hacer un completo mapa del subsuelo, para que se trabaje todavía con mayor fiabilidad.
Excavación en los 80

De todas maneras, uno de los elementos más fiables que pueden tener es el resultado de la exitosa excavación realizada en la misma calle General Elío a mediados de los años 80. La construcción de un colector sacó a la luz los cimientos del palacio y provocó un vivo debate durante años acerca de la conveniencia de mantener a la vista los cimientos o taparlos para abrir de nuevo la calzada al tráfico. Finalmente, el gobierno municipal optó por esta última posibilidad, tras colocar una capa de arena protectora encima de las piedras de sillería, que siguen a varios metros de profundidad.

No sucederá lo mismo con los actuales trabajos, debido a que el encargo a EMR por un valor que ronda los dos millones de euros incluye la construcción de un pequeño edificio donde se expongan los restos. Todavía no está claro ni los materiales ni el diseño, una cuestión peliaguda si se tiene en cuenta la singularidad del entorno.
Todo queda emplazado a los hallazgos de los arqueólogos, incluso en una cota por encima del nivel del suelo del parque. La Muntanyeta de Elío puede tener en su base miles de toneladas de piedras sillares procedentes del Palacio Real, aunque en los primeros días sólo haya salido tierra húmeda.

Cristal y acero

¿Qué hacer entonces? La concejala de Cultura, María José Alcón, insiste ante esta pregunta que no hay ninguna intención de causar una gran afección en los Jardines del Real. Una de las primeras opciones es la de cubrir los cimientos y arranque de la fachada con una liviana marquesina de acero y cristal, de manera similar a lo que se hizo en la plaza de la Almoina, proyecto que recientemente ha ganado el segundo premio de un certamen europeo de museos.

Sí está más definida la reforma de una caseta cercana, un antiguo almacén de Viveros, para dedicarla a albergar una sala de exposiciones sobre el Palacio Real, con maquetas, planos e incluso vídeos con recreaciones virtuales.

Los planos serán las reproducciones de los encontrados en el Archivo Nacional de París por el profesor Josep Vicent Boira, obra del ingeniero militar Manuel Cavallero y realizados en 1802, ocho años antes de la demolición completa de los edificios.

http://www.lasprovincias.es/valencia...-20090519.html

Piedras de gran tamaño para la fachada porticada

De una cosa está seguro el arqueólogo Albert Ribera. Los cimientos del Palacio Real están en el subsuelo del jardín de Viveros debido en gran medida a que se trata de unos restos de gran tamaño y peso. Los planos de Manuel Cavallero muestran una fachada porticada, con el extremo oeste justo en la cata interior.

«Hoy o mañana saldrán, es cosa de unos pocos días.» El optimismo de Ribera coincide con el de otros expertos consultados por este periódico, quienes opinan que debajo de la gran capa de tierra de la Muntanyeta de Elío, en el borde sur, se perfilarán en unos pocos días los cimientos del recinto palaciego.
De momento el tiempo acompaña y el calor ha protagonizado las primeras jornadas. El decreto del Gobierno que fija las ayudas a los Ayuntamientos establece que todo debe estar acabado antes del 31 de diciembre de este año, con el deseo de promover un aumento temporal del empleo en un corto espacio de tiempo. En total, Valencia ha recibido 141 millones de euros para 158 proyectos.

La mayor parte de estas obras están ya en plena ejecución. Dentro del mismo jardín de Viveros, la delegación de Sanidad trabaja en la rehabilitación de una alquería, que acogerá un nuevo centro de adopción de animales en Valencia. Ubicada junto al paseo principal desde el acceso de la avenida Blasco Ibáñez, la previsión es que entre en servicio este mismo año y ayude a reducir la saturación que sufre el refugio de Benimàmet.

El número de animales en adopción se ha reducido, lo mismo que han subido los abandonos en las calles. La Protectora de Animales tiene otro refugio en San Antonio de Benagèver, donde se lleva las mascotas hasta que sean adoptadas. En Viveros, los vecinos podrán realizar todos los trámites.