Se ha dado prioridad a recoger los nombres de lugares y espacios municipales teniendo en cuenta "la tendencia normativa, en valenciano" y si había varias designaciones se ha elegido "el más conocido".

La Acadèmia Valenciana de la Llengua ( AVL ) ha editado el 'Corpus Toponímic Valencià', una obra que recoge la designación en valenciano de 50.000 topónimos tradicionales y "vivos" en la actualidad de lugares de todos los municipios de la Comunitat Valenciana. El objetivo de esta iniciativa ha sido "recuperar" y "evitar que se pierda gran parte de la toponimia" típica de cada localidad que aún permanece vigente entre sus habitantes.

En la elaboración de este trabajo, que esta tarde se presentará oficialmente y que está previsto que se pueda consultar por internet, se han tenido en cuenta las encuestas hechas, por 250 encuestadores, a más de 3.000 personas de esta autonomía, especialmente a gente mayor y personas, como labradores, pastores, cazadores y forestales, que conocen los entornos y términos municipales.

La publicación incluye, además de los topónimos, una traducción fonética de cada uno de ellos para conocer su pronunciación en valenciano, así como el listado de municipios valencianos con su nombre en valenciano --incluidos los castellanohablantes, que también recogen su nombre en castellano-- y legislación sobre toponimia.

Así lo explicaron hoy la secretaria de la AVL , Verònica Cantó; el presidente de la sección de Onomàstica de esta institución, Emili Casanova, y la técnico y responsable de coordinación de este trabajo, Aigües Vives Pérez. Todos ellos, junto al anterior presidente de la sección de Onomàstica de la AVL , Ramón Ferrer, ofrecieron una rueda de prensa, en la que dieron a conocer esta publicación.

Cantó comentó que ésta es una de las obras "más importantes editadas por la AVL " y aseguró que es "resultado de una apuesta colectiva representada por los dossiers de 250 encuestadores" repartidos por toda la Comunitat y sometida posteriormente "al trabajo de depuración" de la Acadèmia. Recordó que su publicación se aprobó en el pleno que esta institución celebró el 28 de noviembre de 2008.

Señaló que se espera que esta publicación sea "referente" y que se puedan servir de ellas las administraciones públicas y la sociedad valenciana en general, en este caso, como después afirmó Casanova, curiosos, estudiosos, medios de comunicación e incluso quienes elaboran libros de texto. La secretaria de la AVL agregó que los 50.000 topónimos que contiene la obra están "identificados y situados" en los mapas del Instituto Cartográfico Valenciano.

'Corpus Toponímic Valencià', también conocido como 'Atles Toponímic Valencià' por ser el nombre con el cual nació este proyecto hace unos años, es fruto, como explica la AVL , "de las encuestas que promovió la administración valenciana a partir de 1994 con el objetivo de inventariar, fijar la grafía y situar geográficamente la toponimia valenciana, utilizando como soporte la escala 1:10.000 de la cartografía valenciana.

Entre los orígenes de este libro se encuentra también el máster organizado a principios de los años 90 por la entonces Conselleria de Cultura, Educación y Ciència y la Universitat de València. Casanova aseveró hoy que es una "satisfacción" contar con esta obra acabada porque, según dijo, "la toponimia es una de las materias que más interesa a la gente de la calle" y que también "necesita un proceso de normalización lingüística" para adecuar sus denominaciones al valenciano.

"PERVIVENCIA"

El responsable de la sección de Onomàstica de la AVL resaltó que además de la documentación y los estudios consultados, para elaborar esta obra, por medio de "entrevistas de viva voz" se ha logrado "recuperar la toponimia que hay en la mente de la gente". Asimismo, subrayó que "ha sorprendido" la "pervivencia de los topónimos" a lo largo de la historia y dijo que en la mayoría de los casos se mantienen denominaciones que aparecen en documentación del siglo XVII.

Emili Casanova consideró también que a partir de 'Corpus Toponímic Valencià' se podrán "sacar conclusiones lingüísticas, sociolingüísticas y sociopolíticas" porque "los topónimos son elementos hablantes".

Igualmente, defendió la vertiente que la toponimia tiene de "patrimonio", por lo que estimó necesaria su recopilación y conservación, y resaltó la vinculación entre toponimia y cartografía, plasmada también en esta edición.

Explicó que en la obra se ha dado prioridad a recoger los nombres de lugares y espacios municipales teniendo en cuenta "la tendencia normativa, en valenciano" y que si había varias designaciones se ha elegido "el más conocido". Apuntó que se ha pretendido "casar la toponimia tradicional con la actual". A este respecto, Aigües Vives Pérez indicó que "si un nombre actual ha sustituido a uno tradicional, se ha optado por los dos y por dar al nombre la traducción valenciana".

DISEÑO DE BASCUÑAN

Al inicio de la presentación de 'Corpus Toponímic Valencià', Verònica Cantó destacó que el diseño de esta edición es obra del valenciano Paco Bascuñán, fallecido el pasado lunes. Afirmó que Bascuñán realizó "un trabajo magnífico, cuidado, innovador y actual, ofreciendo un diseño innovador y, a la vez, institucional y elegante".

Cantó indicó que a la AVL le consta que el diseñador, que elaboró un volumen "de fácil consulta y de lectura agradable", mostró "desde el primer momento" su ilusión por esta tarea. Agradeció a Paco Bascuñán y a su equipo "el trabajo bien hecho", su "profesionalidad" e "interés".

http://www.lasprovincias.es/valencia...910011946.html