Casi 2.000 personas han quedado fuera de las listas de interinos para cubrir plazas vacantes en los colegios e institutos de las islas por no tener la titulación de catalán exigida por la conselleria de Educación y Cultura.
Con tal de no ser excluidos y tal y como adelantó esta semana DIARIO de MALLORCA, algunos optaron por comprar un certificado falso a una red que está siendo investigada por la Guardia Civil. A raíz de esta investigación, la Conselleria desveló que esta práctica fraudulenta es más habitual de lo que parece y que no se limita a los certificados de catalán, sino a todo el ámbito académico.
El grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Benemérita se ha desplazado a Mallorca para seguir las actuación de esta red que en principio se mueve por todo el país, vendiendo títulos por internet a cambio de cuantiosas sumas, ya sean certificados de catalán u otros diplomas académicos. Por el momento, la Guardia Civil ya ha detectado el caso de un docente que utilizó el título de otra persona del nivel C de catalán para poder ejercer en varios centros de enseñanza del archipiélago.
Según figura en un extenso documento que la dirección general de Personal Docente va colgando en la página web de la conselleria de Educación –y cuya última actualización data del pasado viernes día 23–, hablamos de casi 1.900 personas que no tienen los requisitos de catalán exigidos para dedicarse a la docencia.

´Prevalece la formación´

El responsable de este departamento, Miquel Coll, asegura que se recurre a esta lista como primera opción para ocupar una plaza o realizar una substitución cuando en el bolsín de interinos no se encuentra a nadie para cubrir algún área en particular (algo que suele suceder con especialidades muy concretas).
Y es que, según Coll, siempre "prevalece el derecho a la formación". Desde la Conselleria quieren dejar claro que si la única persona que encuentran preparada para impartir alguna asignatura no tiene el pertinente título de catalán, se contratará a este aspirante antes que dejar a los alumnos sin clases.
Muchos de los aspirantes que aparecen en ese listado sí cuentan con algún título de catalán, pero a bastantes les falta el seminario terminológico de su especialidad –el reciclaje, un cursillo en el que aprenden el vocabulario y los recursos propios de su área–. Éstos constituyen la primera opción a la que se recurre cuando no se encuentran especialistas en la lista de interinos de Personal Docente.
Como segunda opción, se recurre al segundo gran grupo del listado de excluidos por el tema de la lengua: aquellas 647 personas que tienen títulos oficiales de la Generalitat Valenciana. Para éstos, el problema es que el nivel que tienen no está reconocido por la conselleria de Educación.A los últimos que llamarán de este listado si no se encuentra a alguien para impartir una asignatura serán a todos aquellos que o bien no tienen conocimientos de catalán o no los tienen reconocidos oficialmente: unas 578 personas. Cabe destacar que este tipo de bolsas de empleo atraen a aspirantes de diversas comunidades.
Por ejemplo, asegura Coll, cuando quedaron desiertas varias plazas en la especialidad de lenguas clásicas (latín y griego) lo primero que se hizo fue buscar entre estos casi dos millares de aspirantes que no cumplen con los requisitos del catalán. Al no encontrar a nadie en este ´sublistado´, explica el director general, se pasa al ´plan B´: llamar a otras comunidades para ver si tienen los especialistas que aquí faltan.

Convocatoria extraordinaria

Si ni aun así se encuentra a nadie, se recurre a la última opción: anunciar una convocatoria extraordinaria. Este año la Conselleria se vio obligada a convocarla para cubrir vacantes en las áreas de Lengua y Literatura Catalana, Francés, Percusión, Contrabajo, Fundamentos de la Composición, además de las cuatro vacantes antes mencionadas en Cultura Clásica.
El pasado 20 de octubre se cerró esta convocatoria excepcional para lograr profesores para esas once plazas que quedaron desiertas en conservatorios, institutos y escuelas de idiomas. De esta forma, más de un mes después del inicio de curso, se ha logrado cubrir esos huecos.