Son políticos con cargos significativos, lideran puestos de gran responsabilidad y gozan de poder, pero ¿qué formación tienen? ¿Cuál es su pasado didáctico? Algunos políticos carecen de carrera universitaria, pero ejercen funciones de igual o mayor responsabilidad que aquellos que lograron licenciarse.




Profundizar en el pasado de los políticos que nos gobiernan siempre es interesante. Sus anteriores cargos, puestos de trabajo que ejercieron en los inicios de sus carreras políticas, las personas junto a las que trabajaron y la formación que han recibido son datos que les ha convertido en lo que son. Sin embargo, en muchos casos, los descubrimientos son sorprendentes. ¿Quién imaginaba que alguien sin casi estudios podría ocupar puestos con tanto poder?

Aunque en una clara minoría, algunos mandatarios que son la imagen casi diaria en las portadas de los periódicos o en los informativos, carecen de cualquier tipo de formación universitaria.

José Montilla, Presidente de la Generalitat de Cataluña, cursó estudios de Economía y Derecho en la Universidad de Barcelona, sin llegar a finalizar ninguno de ellos. Celestino Corbacho tampoco estudió ninguna carrera universitaria. El actual ministro de Trabajo e Inmigración comenzó a trabajar a la edad de 13 años como aprendiz en una imprenta.

El ministro de Fomento, José Blanco, se matriculó en Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela, carrera que no logró finalizar. El actual lehendakari del Gobierno Vasco, Patxi López, inició la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad del País Vasco, aunque no logró terminar sus estudios al abandonarlos con 28 años.

Licenciados en Derecho
A pesar de pertenecer a diferentes partidos y tener ideologías totalmente contrarias, la mayoría de los políticos españoles poseen algo en común: son licenciados en Derecho. El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se licenció en Derecho en la Universidad de León, y culminó su carrera con una tesina sobre el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, también cursó la carrera de Derecho, pero en la Universidad de Santiago de Compostela.

La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón o el ex director del FMI, Rodrigo Rato, también han seguido los mismos pasos que Zapatero y Rajoy en cuanto a la carrera universitaria estudiada.

Pero no todos eligieron el mismo camino universitario. Por ejemplo, el ministro del Interior, Rubalcaba, se doctoró por la Universidad Complutense de Madrid en Ciencias Químicas. La ministra de Economía, Elena Salgado, es ingeniera industrial en las especialidades de Técnicas Energéticas y Organización Industrial, además de ser licenciada en Ciencias Económicas.

La formación universitaria es importante para despempeñar cualquier trabajo, en especial aquellos que conlleven un gran peso de responsabilidad. La pregunta que suscita polémica y controversia es si cursar alguna carrera universitaria es estrictamente necesario para ejercer cargos políticos.