El celo con el que ha actuado el Ministerio de Cultura para frenar el PEPRI de El Cabañal contrasta con la inacción mostrada por el mismo departamento en otras ciudades donde se han acometido actuaciones urbanísticas que no sólo han generado contestación de los vecinos, sino incluso de organismos internacionales.

En la ciudad de Ávila, el arquitecto Rafael Moneo construyó un edificio de viviendas de lujo situado junto a la plaza de Santa Teresa, dentro del recinto amurallado y por lo tanto en el casco histórico, considerado Patrimonio de la Humanidad y por tanto protegido.

La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento avalaron su legalidad, pese a las denuncias vecinales -por ser un edificio moderno que rompía la estética del conjunto-. El Ministerio de Cultura no se ha pronunciado pese a tener informes negativos de la Unesco y del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos (Icomos).

En Salamanca, pese a las numerosas denuncias vecinales, el Gobierno tampoco se ha pronunciado sobre el derribo, en el año 2005, del Hotel Central -junto a la plaza Mayor en el casco antiguo-, también Patrimonio de la Humanidad. La Unesco no fue informada, como era preceptivo.

Ahora, la polémica se centra en la intención de Caja Duero de convertir en auditorio un convento con alto nivel de protección, donde también se pretende construir aparcamientos subterráneos.

Se reconoce el daño

El municipio de San Cristóbal de La Laguna, en el noroeste de Tenerife, registra el caso más similar al Pepri de El Cabañal. La diferencia es que su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad, y pese a ello nada se ha hecho para frenar un PAI que ha destruido varios edificios.

En la web del ayuntamiento canario se podía leer ayer que «Se han perdido edificios por el camino, han aparecido otros nuevos y algunos han sido remodelados, pero el esqueleto de la urbe, sus calles y vértices, permanece».

Las denuncias vecinales han sido numerosas y también hay informes negativos de Icomos y la Unesco. Como en el caso de la emblemática plaza del Cristo, donde el Ayuntamiento ha previsto usos como una pista de hielo permanente y otros equipamientos recreativos que menoscaban el entorno. Sin respuesta gubernamental.

Por último, en Ibiza existe un amplio movimiento vecinal en contra de la ampliación de Puerto que afectará por contraposición de estilos a edificios históricos situados en el entorno del recinto portuario y que son, como el casco urbano de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad. El Gobierno tampoco ha puesto objeción, pese a la afección que también tiene sobre la pradera de posidonia.

[b]Esta actuación, a juicio del Consell, demuestra «la doble vara de medir» del Gobierno.[7b]

http://www.abc.es/20100204/valencia-...-20100204.html