El caso Palma Arena sigue extendiendo sus largos tentáculos y ya ha llegado hasta la Casa Real. De hecho, la Fiscalía Anticorrupción de Baleares ha decidido centrar sus últimas investigaciones en el convenio de 1,2 millones de euros que el Govern suscribió en 2005 con el Instituto Nóos, entidad de mecenazgo que por aquellos entonces presidía Iñaki Urdangarín, marido de la Infanta Cristina.

Así las cosas, este jueves el fiscal Pedro Horrach se interesó mucho por la empresa del Duque del Palma durante el interrogatorio al ex conseller de Turismo del Gobierno que presidió Jaume Matas de 2003 a 2007, Joan Flaquer.

Flaquer compareció como testigo por el caso Palma Arena ante el juez José Castro y, entre las preguntas que tuvo responder, muchas relacionadas con el convenio de colaboración con Urdangarín que ya en su día fue denunciado por el PSOE balear por pagos irregulares.

Sin embargo, Flaquer defendió el proyecto, reconoció que fue una apuesta suya personal, para armonizar el turismo y el deporte, pero de desligó de la gestión posterior del convenio con Nóos. Aunque dijo ignorar quién se encargó de ello, sí puso un nombre sobre la mesa: el del entonces director general de Deportes, José Luis Pepote Ballester, quien "por su conexión con el mundo del deporte pudo haberlo facilitado".

Lo que se pregunta el fiscal es si se acreditó adecuadamente el gasto (ya que en su día la oposición denunció que sólo dio como fruto unas jornadas de tres días de debate). Flaquer no quiso entrar en detalles señalando que ese "no era mi cometido", pero defendió el convenio con Urdangarín añadiendo que también "se publicaron libros y se creó una página web".

La abogada del Govern balear, presente en el proceso como acusación, preguntó a Flaquer por qué no se prorrogó otro año el convenio si el fin era convertir Palma en un observatorio permanente en materia de turismo y deporte. Flaquer, que sí admitió que desde el principio el proyecto fue aplaudido por el presidente Matas, no quiso apuntar directamente al ex dirigente popular y se limitó a señalar que "supongo que fue una decisión política adoptada por quien correspondiera".