Fitch ha recortado el rating de Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), de Bancaja y de su participado Banco de Valencia debido al deterioro de la calidad de sus activos por la debilidad de la economía española y su elevada exposición al ladrillo.

La agencia de calificación de riesgos destaca que el crecimiento económico en España será apagado en los próximos años y que ambas cajas de ahorros presentan una importante exposición tanto al sector inmobiliario como al de la construcción.

Asimismo, incide en que las dos cajas de ahorros descansan sobre financiación mayorista y deben afrontar vencimientos de deuda en 2012, aunque reducidos en el caso de Banca