Andalucía ha recibido un 44% más de inversiones que la Comunidad desde 2005



El reparto autonómico de los quinientos millones adicionales en obras que el Gobierno ha rescatado del ajuste previsto inicialmente por el Ministerio de Fomento amenaza con representar un nuevo agravio hacia los intereses valencianos. A la espera de que el titular del departamento, José Blanco, comparezca mañana en el Congreso para explicar la reprogramación de las obras previstas, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, ya ha avanzado que aquella región recibirá 120 millones de euros de la citada partida —el 25%—. El anuncio se produjo tras mantener una reunión en Madrid con el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.

Mientras, el conseller de Infraestructuras, Mario Flores, sigue a la espera de una respuesta del Ministerio para abordar en una reunión qué porcentaje le corresponderá a la Comunidad Valenciana de los fondos arañados por Fomento en última instancia, después de que en el recorte anunciado en julio la región perdiera inversiones por valor de 633 millones de euros respecto al presupuesto inicial para los dos próximos ejercicios.

Agravios históricos

El anuncio de Griñán respecto al trato preferente que goza Andalucía no es más que la continuidad de la política ejercida por el Gobierno de Zapatero desde que asumió el poder. De hecho, entre 2005 —el primero con una presupuesto ejecutado íntegramente por el Ejecutivo socialista— y junio de 2010 —el último dato disponible—, el Gobierno ha licitado obras públicas en Andalucía por valor de 12.358 millones de euros. Esta cantidad representa un 44 por ciento más en relación a la inversión en la Comunidad Valenciana, cifrada en 8.588 millones de euros, de acuerdo con la información proporcionada por la patronal española de empresas contratistas de obra pública Seopan.

El compromiso de Zapatero con el presidente andaluz supondrá agravar esta diferencia. Además, aunque todas las regiones se verán afectadas por el recorte estatal, Andalucía y Cataluña lo sufrirán en menor medida, toda vez que sus respectivos Estatutos de Autonomía contemplan blindajes de la inversión en los Presupuestos Generales del Estado.
Una situación que, como avanzó ayer ABC, volverá a repetirse el próximo ejercicio. En el caso de Cataluña, el valor de las obras licitadas durante todos los ejercicios bajo el mandato de Zapatero asciende a 10.446 millones de euros —un 22 por ciento más que en la Comunidad Valenciana—.

En el próximo ejercicio, Cataluña percibirá por quinto año consecutivo el 19% de la inversión estatal. Un porcentaje que se corresponde a su aportación al Producto Interior Bruto (PIB). Andalucía, también por mandato legal, percibirá el 18%, equivalente al peso que representa su población sobre el conjunto nacional.

Ambas autonomías representan los principales sustentos electorales del PSOE, y el Gobierno ha «agradecido» el respaldo en las urnas con un trato preferente en el reparto de las inversiones públicas. Mientras, el porcentaje que le corresponderá a la Comunidad Valenciana es, a día de hoy, una incógnita. En los últimos Presupuestos Generales del Estado, la inversión representó el nueve por ciento del total. Una cantidad que no alcanza ni su participación en el PIB español —que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) alcanza el 9,7 por ciento— ni el del su peso demográfico —los más de cinco millones de habitantes valencianos representan cerca del 11 por ciento de la población de todo el país—.

El final del AVE

Las diferencias de la inversión estatal respecto a Cataluña y Andalucía se han producido a pesar de que en el mismo periodo se ha ejecutado la obras del AVE a la Comunidad Valenciana, por lo que su finalización puede abrir todavía más el boquete. Además, la línea de Castellón ha quedado en suspenso —donde se iban a invertir 700 millones— a la espera de que Fomento encuentre un modelo de financiación mixta con participación de la iniciativa privada.

http://www.abc.es/20100825/comunidad...-20100825.html