“No voy a poner ninguna factura encima de la mesa, porque cada uno se defiende con la palabra y dando explicaciones de lo que hace”.



Con esta frase que indica una actitud poco transparente, Ángel Luna, portavoz socialista en las Cortes valencianas y ex alcalde de Alicante, se excusó el pasado lunes de las acusaciones que en los últimos días han aparecido en los medios de comunicación y que le sitúan como beneficiario de algunos favores económicos por parte de Enrique Ortiz, empresario y máximo accionista del equipo de fútbol de Primera División Hércules y uno de los imputados del caso Brugal. Sin embargo, Luna no ha negado la relación-transacción con Ortiz.

En la rueda de prensa que ofreció para salir al paso de las acusaciones, el portavoz del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV) dijo que no aportaría ninguna prueba de su inocencia. Es decir, que nadie vería factura alguna que acreditase que no recibió regalos ni favores económicos de Ortiz, una actitud de transparencia que el propio Luna se ha hartado de exigir a otros políticos. Es famosa su imagen blandiendo el Código Civil en el Parlamento autonómico acusando a Francisco Camps cuando estalló el caso Gürtel. En esta ocasión, donde las dan no las toman. Suele ocurrir con algunos políticos que no predican con el ejemplo y exigen lo que ellos no son capaces de ofrecer.

De entrada hay que destacar la estrecha relación profesional que durante años hubo entre Ortiz y Luna, éste último fue abogado y asesor jurídico del empresario. Y como revela hoy LA GACETA, llegó a adjudicar al constructor hasta 7,2 millones de euros en obras. De esa época no tan lejana vienen estos lodos que ponen en entredicho la honorabilidad del portavoz socialista. Un coche de alta gama, Audi –modelo 2.5 TDI–, que pertenecía a Ortiz, pasó a ser propiedad de Luna con el simple cambio de documentación pertinente. Tras disfrutar del Audi durante siete años, éste ha sido entregado a uno de sus hijos, no de Ortiz, sino de Luna, Alexis Luna, como consta en los registros de la DGT. Pero el coche no fue el único favor que recibió el socialista por parte de Ortiz. Hace doce años, el máximo accionista del Hércules, a través de una de sus empresas constructoras, realizó diversas obras de acondicionamiento en un piso propiedad de la mujer de Ángel Luna. Casualmente, o no tan casual, el anterior secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, dimitió de sus cargos en el partido en otoño de 2007 después de que se divulgara que una constructora le había hecho una reforma en el domicilio de la que aún no había pagado nada. Los líderes regionales del PP alicantino no han dejado escapar la ocasión de exigir a Luna que muestre las facturas que disipen todas las dudas que planean sobre el pago del coche y las reformas de la vivienda, o que dimita como hizo Pla.

Hay que recordar que hace dos semanas ya tuvo que dimitir de su cargo de portavoz otro político socialista por sospechas de corrupción. Antonio Amorós, portavoz del PSPV-PSOE en la Diputación de Alicante, anunció su renuncia al cargo, aunque seguirá como diputado provincial y concejal, tras aparecer implicado en los informes policiales de la operación Brugal. Un caso de supuesta corrupción en torno a las contratas municipales de basura en Alicante y que se puede extender a seis municipios más, cuatro del PP y dos del PSOE.

Una vez más se demuestra que los sepulcros blanqueados, los que aparentan rectitud pero no actúan con ella, acaban siendo, tarde o temprano, descubiertos. Lo dijo Cicerón: “Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas”.


Luna adjudicó hasta 7,1 millones en obras al constructor del 'caso Brugal'

El portavoz del PSOE valenciano firmó las concesiones en su etapa de alcalde de Alicante. El conglomerado de Ortiz era el principal contratista del ayuntamiento.



Unos cuantos años antes de que el actual portavoz del Grupo Socialista en las Cortes Valenciana, Ángel Luna, dejase la Alcaldía de Alicante y pasara a trabajar para el empresario Enrique Ortiz, imputado en el caso Brugal, ya había tenido buen detalle de las actuaciones que acometían las entidades de éste. El dirigente socialista, uno de los políticos más beligerantes con el PP valenciano a raíz del caso Gürtel –Ortiz figura vinculado, además, a esta trama de corrupción–, aceptó la oferta recibida y prestó servicio entre 1999 y 2002 como abogado de una de las entidades del accionista mayoritario del Hércules, Asesoría Jurídica Urbanística.

Así, Luna entró como empleado en el grupo empresarial de Ortiz con el que había mantenido una prolongada relación laboral desde su puesto en la Administración, en concreto, al frente de la Alcaldía de Alicante (1991-1994). Según ha podido saber LA GACETA, el regidor socialista adjudicó a Enrique Ortiz en esta etapa, fundamentalmente a partir de 1992, obras por un valor total de 7,1 millones de euros (casi 1.200 millones de las antiguas pesetas). De esta forma, el conglomerado del constructor imputado en la operación Brugal por cohecho y fraude consiguió en este tiempo casi 75 concesiones del Ayuntamiento, convirtiéndose así en el principal contratista del consistorio. La media de contratos por empresa en aquel mandato se situó en los 3,9. Entre las operaciones, sobresale un conjunto de obras de la Explanada, que fueron adjudicadas por un importe que rondó los 400 millones de pesetas.

Luna negó cualquier irregularidad tras ser preguntado ayer sobre el Audi A6 con el que se quedó –según dice, mediante la fórmula de leasing– tras ser ejecutivo de la asesoría jurídico-urbanística de Ortiz, y sobre las obras que presuntamente éste le pagó en un piso de su mujer –600.000 pesetas–.
Sorprendido

El portavoz parlamentario del PSPV dijo creer que aún conserva las facturas de aquellas transacciones, aunque apuntó que tampoco las ha buscado “demasiado” porque se ha cambiado de casa. “No me parece que sea una cosa normal que me pidan este tipo de facturas”, declaró en Onda Cero. “Aunque sea verdad, que no lo es porque he pagado mis facturas, qué es lo que hay de problema; era una persona privada que estaba en relaciones con otra persona privada y no sé qué hay de escandaloso en todo este asunto”, añadió. Por su parte, la portavoz de la Generalitat Valenciana, Paula Sánchez de León, aseguró que el PP “no parará” hasta que Luna “asuma su responsabilidad” porque sus explicaciones “no son en absoluto válidas”. De León lamentó que el socialista haya intentado mostrarse “adalid de la transparencia” respecto a unas cuestiones con las que se obsesionó, “faltando incluso a la verdad”.


La gaceta