El futurible pacto CiU-PP ya lo estamos pagando ahora, y si no, que nos explique Sánchez-Camacho por qué ha dejado pasar el plazo legal para recurrir, tal y como se comprometió, el decreto que impone a los profesores universitarios de Cataluña el conocimiento del catalán.

Palau-solità i Plegamans es un municipio situado en el Vallés Occidental, a 25 kilómetros de distancia de Barcelona, y en el que viven unas 14.000 personas. Es, a mi juicio, el municipio de Cataluña que mejor resume lo que está en juego este domingo 28 de noviembre.

Allí, las pasadas elecciones municipales dieron los siguientes resultados: seis concejales para el PSC y otros 6 para CiU. ERC e ICV-EUiA sacaron dos ediles cada uno y, finalmente, el PP obtuvo un concejal en el Ayuntamiento. A juzgar por el Pacto del Tinell lo más normal era que el tripartito hubiese sumado para hacerse con el Gobierno municipal. Lo sorprendente, sin embargo, es que a día de hoy no gobierna el consistorio la Entesa.

La actual alcaldesa, Mercè Pla Blagé, pertenece a CiU y desempeña esas funciones con el apoyo de ERC, y aquí viene mi sorpresa, con el concejal del PP, rompiendo el desempate entre sectores nacionalistas y ejerciendo como regidor de Industria, Comercio y Turismo en el pueblo. Acercándonos a la página web del Consistorio nos deja claro que la suma CIU+ERC+PP da únicamente catalán, sin que cualquier ciudadano castellanoparlante pueda consultar en la lengua oficial del Estado sus contenidos.


Sánchez-Camacho y Mas charlan con Ramón Jáuregi.
Otro dato significativo es el hecho de que en los dos primeros años de legislatura municipal se disparó un 25% la contratación de personal público, llegando a duplicar el número de arquitectos, mientras se reducía ostensiblemente la licitación de obra pública.

Por último, y para comprender un poco mejor el municipio, y por consiguiente su simbolismo, debemos recordar que no hace mucho que la dirigente del PSC en el municipio no renunciaba a pactar con las CUP (esas que no condenan a ETA) si con eso recuperaba la alcaldía en 2011.

Que cada cual saque las conclusiones que quiera del bello, por otra parte, municipio catalán al que anteriormente me he referido. Yo, en el espacio que me brinda este diario y diferenciando mi condición de presidente de la ANLL de mi perspectiva personal, sacaré las mías.

Como presidente de la ANLL me asusta la predisposición de Alicia Sánchez-Camacho, candidata del PP a la presidencia de la Generalidad, a repetir en el Parlamento autonómico el apoyo que dan a CiU en Palau-solità i Plegamans, a cambio, eso sí, de algunos sillones bien pagados.

Me asusta porque veo cual es la posición que para los castellanoparlantes guarda el Consistorio, y porque escucho al señor Mas reafirmarse en la tesis de que la mejor manera de promocionar el catalán es multar por rotular en castellano. No veo que un nuevo Majestic nos acerque al cumplimiento de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía.

El futurible pacto CiU-PP ya lo estamos pagando ahora y, si no, que nos explique Sánchez-Camacho por qué ha dejado pasar el plazo legal para recurrir, tal y como se comprometió, el decreto que impone a los profesores universitarios de Cataluña el conocimiento del catalán.

Como portavoz de la Entidad que presido hago un llamamiento para que el verdadero constitucionalismo salga reforzado el domingo. Como ciudadano de a pie esta perspectiva me convierte en un ciudadano en rebelión. A muchos kilómetros de Cataluña, siento envidia por no poder decirle a Montilla y a Sánchez-Camacho, en las urnas, que ya está bien de vender a los ciudadanos con la vista puesta en la Moncloa.

El bilingüismo, el cumplimiento de la ley, la preocupación real de los problemas de los ciudadanos, la libertad de que sea el empresario quien elija la lengua en la que rotula su negocio o el menú del desayuno en su hotel, por todo esto, hay que rebelarse en las urnas. Y para que Cataluña camine hacia un futuro de modernidad, de progreso, de libertad y de convivencia con el resto de España, para que se aleje del modelo de Palau-solità i Plegamans y sea de nuevo un referente cosmopolita, por todo ello, este ciudadano se rebela.

Pablo Yáñez es presidente de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística

http://www.vozbcn.com/2010/11/27/440...a-i-plegamans/