Formaba parte del paisaje del viejo cauce desde 1960 y desde ayer, ya es historia. Una máquina excavadora acabó en unas pocas horas con la mayor parte del tablero del Pont de Fusta, la arteria peatonal que ha servido durante generaciones para conectar a los viajeros que llegaban con el trenet al centro de Valencia.



En su lugar, se construirá un moderno puente diseñado por el arquitecto valenciano José María Tomás con tres carriles para el tráfico de vehículos, una pasarela peatonal y varios miradores que se abrirán aguas arriba, en dirección a las torres de Serranos.
El proyecto es complejo debido a que debe mantenerse un acceso peatonal desde la estación del tranvía. Por esa razón, en las últimas semanas se ha construido una pasarela provisional, una estructura metálica entre el puente de Serranos y el que empezó ayer a desaparecer. La inversión global asciende a once millones de euros y la idea del Ayuntamiento es tenerlo todo acabado antes de la Crida de 2012.

Antes de la demolición del viejo puente, la Conselleria de Cultura tuvo que autorizar el desmontaje de tres zonas del pretil de las marginales del jardín del Turia. Las piedras sillares han sido trasladadas a un almacén municipal, debido a que serán restituidas cuando acaben las obras. Algunas en los accesos al pontón provisional y otras donde ahora se sitúa una rampa de tierra para la salida de camiones.

Junto con el puente, el Consistorio ha previsto el ajardinamiento de todo el tramo del cauce. Esto último era una de las demandas más repetidas por los paisajistas, al considerar esta zona como una de las más monumentales de la ciudad.

Además de las torres de Serranos, en los alrededores se encuentra el puente de Trinidad, el convento del mismo nombre y el Museo San Pío V. La Fundación de Parques y Jardines trabaja ahora en la selección del arbolado y el resto de jardinería que se plantará entre los dos puentes históricos. La idea es un mínimo de 250 árboles.
El propósito final del nuevo puente es desviar todo el tráfico del puente de Serranos, que será peatonal a partir del próximo año. El pavimento de asfalto y las actuales aceras serán sustituidas por una calle peatonal, que desembocará en una gran plaza enfrente de las torres. Para esto último, el gobierno municipal ya alcanzado ya un acuerdo con la empresa propietaria de una gasolinera, que se trasladará a un solar municipal de la avenida Tres Cruces.

No obstante, quedará una calzada abierta al tráfico en la marginal derecha, que no se cerrará a la circulación. La Conselleria de Infraestructuras acarició durante años la idea de construir un gran túnel y un aparcamiento subterráneo, que luego desestimó por el elevado coste y las dificultades arqueológicas. Además, ahora debería convivir esta infraestructura con el túnel de la línea 2 del metro, en proyecto y que tendrá una estación en el lecho del viejo cauce, junto al puente de Serranos. De estas obras sólo se han realizado las catas geológicas.

En el tramo quedarán dos campos de fútbol de césped artificial. Una de las principales críticas estos años era la mala imagen de los campos de deporte de tierra, que en los días de viento levantaban una auténtica polvareda.

Las nuevas instalaciones deportivas contarán con vestuarios. Los viejos ya fueron derribados la pasada semana, previo a la demolición de la pasarela. Junto a las canchas se abrirán itinerarios peatonales para conectar las dos marginales por el jardín. Ese es uno de los motivos de la reconstrucción de las escaleras en el puente de Trinidad.

El Pont de Fusta ya es historia. Las Provincias