Amputar las posibilidades que ofrece la tecnología para que los idiomas no sean una barrera, no constituyen los pilares de los nacionalistas. Por el contrario, amputan, destruyen y manipulan los avances para impedir que la lengua que habla toda la población de Cataluña -el español- sea utilizada en los servicios públicos.

El Ayuntamiento de Barcelona ha reprogramado los teléfonos de los funcionarios para que no usen el idioma español y sólo puedan emplear el catalán cuando quieren usar las opciones del teclado. La empresa distribuidora de dichos aparatos ofrece la opción de elegir entre catalán y español. Sin embargo, recibieron órdenes del Ayuntamiento de Barcelona para 'capar' los teléfonos.

Antonio-Francisco Ordóñez, un alto funcionario del Ayuntamiento, ha presentado un recurso contencioso administrativo contra el Instituto Municipal de Hacienda, ya que considera que esta decisión del Consistorio es irregular y contradice la sentencia del Tribunal Constitucional que ponía freno a la imposición lingüística del catalán. Por primera vez en la historia de la democracia, un funcionario en Cataluña pone en jaque a la administración local por motivos lingüísticos.

... Y luego, las encuestas

Se empieza por la lengua, su imposición en colegios, comercio, instituciones y medios subvencionados generosamente desde la administración autonómica... y luego se pregunta para ver qué tal va el caldo de cultivo: El Barómetro del Centro de Estudios de Opinión, de la Generalitat de Cataluña, ha elaborado una encuesta de la que se deduce que si ahora se celebrara un referéndum sobre la autodeterminación, el 43% de los catalanes votaría a favor de la independencia, mientras que 28% lo haría en contra y un 23% se abstendría o no votaría.

Precisamente, en cuanto a la independencia de Cataluña, Artur Mas, el presidente de la Generalitat, hizo las siguientes declaración el pasado martes en el Ateneo Barcelonés: "Si la vía estatutaria quedó aparcada hace un año [con la sentencia del Constitucional], la opción de futuro no puede ser otra que nuestro derecho a decidir como pueblo y como nación. [...] El hecho de que Cataluña pueda tener un Estado propio lo veo como una solución. El tema es si se está en el momento en que poner esto en el calendario inmediato nos lo resuelve o lo estropea".