El presidente del Consell Jurídic Consultiu, Vicente Garrido, defendió ayer que el extitular de la Generalitat Francisco Camps pueda continuar "si él lo desea" como miembro nato de este organismo en su calidad de exmandatario autonómico aunque lo condenen por la causa de los trajes del caso Gürtel, ya que la pena por el delito de cohecho impropio -por el que será juzgado en otoño- no comporta inhabilitación. Garrido no vio impedimento jurídico pero además expresó su deseo de que el expresidente, con quien guarda amistad y al que dirige su tesis doctoral sobre sistemas electorales, sea absuelto. El responsable del CJC se pronunció así en declaraciones a los periodistas tras el acto en el Palau de la Generalitat en el que los seis consejeros electivos -tres por las Corts y otros tantos por el Consell- tomaron posesión de sus cargos. Un acto, presidido por el titular de la Generalitat, Alberto Fabra, al que no asistió Camps, aunque por la noche sí acudió a la cena del PPCV en Castelló. A la pregunta de si Camps podría continuar en caso de condena, Garrido contestó: "Por supuesto que sí, pero confiemos en que no lo condenen, ¿no?". ¿Qué hará el CJC si lo condenan? "Nada, ¿qué tiene que hacer?"
¿Continuaría entonces como consejero? "Por supuesto, si él lo desea, porque la pena prevista para el delito no lleva consigo la inhabilitación". Inquirido acto seguido sobre el hecho de que en ese supuesto el organismo que vela sobre la legalidad de los actos y las contrataciones del Consell tendría entre sus miembros a un condenado por corrupción, señaló que "como la visión del CJC siempre es desde el punto de vista jurídico, no político, no creo que hubiera problemas. Pero no adelantemos acontecimientos. Pensemos en que lo van a absolver, que es lo más seguro".

La ausencia de Camps presidió el arranque del nuevo organismo al que pidió incorporarse el exjefe del Consell tras dimitir del cargo a finales de julio por la causa de los trajes acogiéndose a la ley de expresidentes de la Generalitat y manteniendo el acta como diputado, lo que le garantiza el fuero en el TSJCV. Camps cobrará el sueldo del CJC y no de las Corts, 57.500 euros, como un secretario autonómico del Consell. Garrido rechazó que la ausencia supusiera un desaire. "Tampoco sé por qué no ha venido, ni si está en Valencia o fuera".

Lo que sí dejó claro es que, a diferencia de los consejeros electivos, los natos no toman posesión y su incorporación al CJC es "inmediata". Así, no habrá foto de Camps con la toga. Garrido rechazó que la situación procesal de Camps afecte a la imagen del CJC porque es una cuestión "ajena a la institución" y agregó que esto "no tiene por qué interferir en su función como consejero nato". Si en algún tema tuviera "interés", apuntó, podría "inhibirse", si bien recalcó que como tiene voz pero no voto "no va a decidir nada de ningún dictamen".

"Lerma también era compatible"

Compromís no asistió al acto al rechazar la inclusión de imputados en las instituciones. El responsable del CJC defendió que el cargo es "perfectamente compatible" con el mantenimiento del escaño por parte de Camps, quien va a conocer asuntos sobre los que luego va a votar en la Cámara, porque así lo decidieron las Corts "expresamente" cuando PP y PSPV pactaron el estatuto de los expresidentes, al "excluir de las incompatibilidades de los miembros natos el mandato representativo". Es más, indicó que tras entrar en vigor la ley en 2002 al expresidente socialista Joan Lerma lo convocaron a las reuniones hasta que él les trasladó que entonces era senador y portavoz del PSOE, por lo que arbitraron un mecanismo para que los expresidentes puedan dejar en suspenso su condición de miembros natos. "Pero Lerma, por ser senador, que es compatible con diputado autonómico, podía ser miembro nato del CJC", apuntó. Recordó que muchos expresidentes han estado en órganos de este tipo, como Aznar y Calvo Sotelo, "y parece ser que Zapatero", en el Consejo de Estado; Rodríguez de la Borbolla o Escuredo, en Andalucía; y Demetrio Madrid y José Constatino en Castilla y León. ¿Alguno lo compatibilizó con el escaño? "Eso lo desconozco".

De Rosa elude pronunciarse

En su discurso, Garrido defendió la incorporación de Camps. "Qué duda cabe que su experiencia en asuntos de Estado y autonómicos va a suponer una interesante perspectiva para un órgano que por su naturaleza dictamina sobre asuntos de gobierno". El vicepresidente del CGPJ, Fernando de Rosa, eludió pronunciarse en cambio sobre la presencia de Camps y la independencia del organismo. "El propio CJC habrá valorado y habrá llegado a sus propias conclusiones", dijo.

Fabra no cita al exjefe del Consell y pide al CJC que actúe con "rigor y flexibilidad"

A diferencia de Garrido, el presidente Fabra no mencionó en su discurso al exjefe del Consell Francisco Camps, miembro nato del CJC. Fabra pidió al Jurídic que actúe "con rigurosidad pero también con flexibilidad para adecuarnos a la realidad que precisa nuestra sociedad". Tras destacar que la "objetividad e independencia" del CJC es "la garantía de las instituciones para un buen gobierno", dijo necesitar "personas comprometidas" y que "antepongan los intereses de la C. Valenciana". Garrido alertó sobre la "incontinencia normativa" y, frente a las voces que critican la "duplicidad de órganos" en la esfera autonómica, puso en valor el papel del Jurídic y señaló que el Estado no ha adelgazado sus estructuras en consonancia a las competencias que ha transferido.

El presidente del CJC apoya que Camps siga en el organismo aunque lo condenen