Barberá: ´¿Los que no quieren entrar en la Catedral nunca han ido a una boda?´
La alcaldesa recuerda que es prerrogativa del alcalde designar al abanderado de la procesión del 9 d'Octubre y que será alguien "que quiera entrar en la Catedral" Barberá afirma que "se puede asistir a un oficio religioso sin creer"

MÓNICA ROS VALENCIA O todo o nada. El concejal del Ayuntamiento de Valencia que el próximo 9 d'Octubre porte la Senyera en la procesión cívica deberá entrar en la Catedral para asistir al tedeum (oración de gracias). Así lo ha decidido la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, tras recordar que es prerrogativa del alcalde designar al abanderado y que, aunque ni tan siquiera lo ha "pensado", optará por un edil que quiera cumplir todo el recorrido "tal y como marca la tradición, es decir, entrando a la Catedral". Y hay 33 para elegir, entre Gobierno y oposición (PSPV, Compromís y EU).
Y es que la alcaldesa de la ciudad no ve problema alguno en que el abanderado de la Senyera entre en el templo, aunque no sea creyente. "¿Me quieren decir que esos portavoces que no quieren entrar en la Catedral no han ido nunca a ninguna boda, comunión u oficio religioso de un pariente suyo, aunque no crean en la iglesia?", preguntó Rita Barberá.
La polémica salió a la palestra el pasado martes cuando el portavoz socialista, Joan Calabuig, solicitó que el abanderado pudiera portar con orgullo la Senyera, pero sin entrar en la Catedral. El líder socialista defendía de esta manera que ningún edil pudiera ser excluido de llevar la enseña de todos los valencianos, por sus creencias religiosas o por la falta de las mismas. Los grupos de la oposición no se negaban a la que la bandera entrara en el templo, ni mucho menos, pero pretendían evitar una acción que calificaron de "hipócrita" y que "liga el hecho de ser y sentirse valenciano, con un acto de fe de la iglesia que nada tiene que ver".
Sin embargo, para la alcaldesa de la ciudad, la opción de que la bandera cambie de manos antes de entrar en el templo "es impensable" porque "la tradición es la que es" y porque, además, tiene muchos concejales entre los que elegir. "La tradición no viene de ahora, viene de hace 500 años. La primera vez que la Senyera entró en el templo fue para convertir lo que era una mezquita en nuestra Catedral. Esta es la tradición. Es verdad que cuando gobernó el PSPV se 'cargó' la tradición y decidió no hacerlo. Y cuando nosotros entramos en el Gobierno decidimos volver en la Catedral. Si ahora quieren entrar o quedarse en la puerta, pues que hagan lo que quieran. Este Gobierno va a seguir con la tradición. Y cuando ellos nos ganen y gobiernen la ciudad de Valencia, pues que la vuelvan a quitar, si quieren. Por tanto, seguirá igual. Nombraré a quien quiera entrar en al Catedral. Porque la tradición es que no se cambie el portavoz durante la procesión", explicó la alcaldesa.

A turnos pero sin compromiso
El motivo de tanta preocupación sobre quien será o no el abanderado responde a una serie de turnos "no oficiales" establecidos en el ayuntamiento. "Fui yo quien ofreció a los grupos políticos la posibilidad de portar la Senyera", recordó la alcaldesa. De esta manera, un año le toca a un edil del Gobierno ser el abanderado, y al siguiente, a uno de la oposición. El año pasado fue el popular Ramón Isidro Sanchis, por lo que todo hacía presuponer que este año le tocaría el turno a un concejal de la oposición.
Ahora, sin embargo, la cosa no está clara. El único concejal de la oposición que ha dicho que no le importaría entrar en el templo es, precisamente, Joan Calabuig.

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