Como de costumbre, la espera de las licencias oficiales respecto a rehabilitaciones o nuevas construcciones se agiliza, cuando empieza a mostrar graves grietas el edificio o hay desprendimiento de cornisas. En tales casos, se buscan expedientes, se revisan y se concede el primer permiso para que se actúe antes de que algún viandante sea víctima mortal por culpa de la burocracia. El palacio de los Valeriola, en la calle del Mar, llegó a este punto crucial y parece ser que la cadena hotelera High Tech recibió el anhelado 'Adelante' para transformar la noble casona en un complejo de cinco estrellas con 70 habitaciones.

De lujo en lujo, el palacio de los Valeriola, que data del siglo XVII y posee esas hermosas torres llamada miramar y arquillos coronando la parte alta de la fachada, estilo académico, encierra en su historia páginas de novela negra, como el asesinato de don Jerónimo de Valeriola, que apareció degollado en su gabinete, y no se descubrió al criminal, aunque quien indujo a él fue Miguel Pertusa, que lo confesó por miedo al infierno cuando iba a morir.

El espléndido edificio se cita siempre en las crónicas que relatan las fiesta, tan barrocas como efímeras, de la ciudad que conmemoraba beatificaciones y centenarios transformando la urbe en puro espectáculo con arcos triunfales, altares, fuentes y luminarias que cubrían las fachadas de los palacios. El de Valeriola consiguió el primer premio en 1755 por su despliegue de luces (7.69 en faroles y arañas de crsital, cornucopias, tapices, espejos y las figuras de San Vicente Ferrer y San Juan Evangelista, en un balcón.

En una etapa de serena existencia fue sede del periódico e imprenta de LAS PROVINCIAS, pero hace más de tres décadas volvió al lujo extremo y el pub instalado allí, exhibió un gran león entre barrotes floridos y dorados; y la fachada se recubrió con cuadros, tallas y mil locuras...hasta que la autoridad competente, por incumplimiento de normas, lo clausuró. Ahora, esperemos más capítulos con el hotel. Polémicas, que es lo nuestro.

Palacio de Valeriola. Las Provincias