Eduardo de la Fuente, periodista y escritor, publica "Entre Baleares y el Mundo", recopilación de sus artículos de opinión

Eduardo de la Fuente (Palma, 1971) firma "Entre Baleares y el Mundo" (Editorial Martín Cid, Madrid), una selección de artículos de opinión publicados en su blog personal El Faro Balear. Algunos de ellos son la adaptación de las editoriales del programa de radio homónimo que durante dos años se ha emitido en Radio Marratxí. Amén de una larga experiencia en radio y televisión, el periodista mallorquín es colaborador de LA GACETA de Baleares y de Canal 4 Business. "Entre Baleares y el Mundo" se presenta el próximo jueves, 10 de noviembre, en la librería Literanta de Palma con la firma de libros a cargo del autor.

-No parece el mejor momento para publicar un libro...

-No, pero ¿qué momento es el adecuado? Hemos de aprender a vivir con la crisis y a seguir adelante.

-¿En qué han cambiado los textos desde que aparecieron en Internet?
-En muy poco. Cuando comencé la criba de los textos que componen el libro me encontré con 500 artículos. Me obligué a seleccionar sólo una parte pero manteniéndolos casi al 100% tal y como fueron escritos. En Internet uno escribe deprisa, vuelca sus ideas en la Red. No tendría sentido intentar mejorar el estilo de lo que en su momento fue fresco y espontáneo. Es casi literatura oral.

-¿Y se ha conservado esa frescura?
-No lo sé, será el lector el que lo decida. Lo que no ha menguado es la honestidad. Digo lo que quiero, escribo lo que me da la gana.

-Dedica uno de los capítulos del libro a las libertades. ¿Cree que están amenazadas?
-Vivimos en la mejor sociedad española conocida, gozamos de más libertades que nunca y sin embargo es ahora cuando en lugar de disfrutarlas las censuramos. Las libertades peligran cuando la casta política se mete a arquitecta de sociedades y nos dice cómo tenemos que hablar, cómo vivir e incluso cómo morir.

-Pero el ciudadano lo acepta...
-El principal peligro es nuestro conformismo: sólo entendemos de los derechos del estado del bienestar pero no de nuestros deberes como ciudadanos. Pervertimos todo lo bueno que hemos conseguido. Ahora bien, la solución no es el pataleo de la manada indignada, desde luego que no.

-¿Tan importante es el nacionalismo para que le dedique un capítulo entero de su libro?
-El pancatalanismo no es una cuestión prioritaria para la mayoría de los ciudadanos. Sin embargo, ha engendrado una corriente de pensamiento políticamente correcto e uniforme que se ha impuesto en los ámbitos pseudoculturales y educativos y que ha contaminado gran parte de las asociaciones o entidades supuestamente cívicas. Hay mucha gente que vive de subvenciones relacionadas con el pancatalanismo, que campa a sus anchas y que son poco menos que intocables. Es una vergüenza, un engaño al ciudadano y una inaceptable manipulación de la Historia. Estamos siendo adoctrinados.


-¿Se planteó escribir el libro en catalán?
-(Risas) Pues no, aunque seguro que me hubieran dado una subvención, ya lo sé para la próxima. En serio: no deberíamos jugar con los idiomas.

-No se muestra usted muy favorable con su profesión. Los periodistas se llevan algunos dardos en el libro.
-De fuera es muy bonito pero este es un gremio en el abundan la vagancia, el nepotismo, la endogamia, el servilismo y la envidia.

-No debe tener muchos amigos periodistas.
-No elijo a mis amistades en función de su trabajo.

-¿Qué hay después de "Entre Baleares y el Mundo"?
-Una nueva recopilación de artículos y una novela de ficción. Lo de la novela me trae de cabeza. Ya veremos si ve la luz o acaba conmigo.

"Las libertades peligran cuando nos dicen cómo tenemos que hablar, vivir o morir" | Ciutat.es