Los jardines de Monforte se reabrirán este mes tras un retraso de casi un año

El Ayuntamiento da los últimos retoques a la reforma mientras la demora provoca las quejas vecinales por el cierre del parque

El público podrá disfrutar de los jardines de Monforte dentro de un par de semanas. Es el plazo estimado por la concejalía de Medio Ambiente para rematar los últimos detalles y abrir de nuevo uno de los parques más singulares de la ciudad.

Con una inversión de 1,37 millones de euros y debido a los hallazgos arqueológicos, los plazos de ejecución se han demorado diez meses, debido a que estaba prevista la apertura el pasado marzo.

Una de las últimas actuaciones, como adelantó ayer LAS PROVINCIAS, ha sido la tala de cuatro pinos de gran tamaño, en la parte recayente a la calle Profesor Severo Ochoa. Los técnicos dictaminaron que las malformaciones en los ejemplares y la inclinación de los troncos era peligrosa, incluso con riesgo de desplome.

Con una superficie aproximada de 12.000 metros cuadrados, el jardín es ideal para el reposo. A pesar de que la puerta está cerrada a cal y canto, ayer por la mañana había vecinos que se acercaban con interés por conocer el jardín.

«He visto en la prensa que estaban talando árboles y pensaba que ya estaba abierto». Me gusta sentareme a leer en uno de los bancos», comentaba uno de los viandantes que pasó la plaza Legión Española.

La reforma comenzó en diciembre de 2010 y la previsión era que estuviera acabada por completo el pasado marzo. En la zona de ampliación del parque, junto a la calle Monforte, se encontraron restos arqueológicos pertenecientes a zonas desaparecidas del jardín del palacio de Ripalda.
Eso motivó a que la investigación se extendiera a todo el parque histórico, donde se han renovado los caminos, los bordillos e instalaciones generales de riego, entre otros elementos. A finales de este mes, según el calendario anunciado, los visitantes podrán disfrutar de nuevo de las zonas de descanso.

«Siempre que venimos a la clínica (Quirón) nos gusta venir al jardín, incluso para leer el resultado de las pruebas en un sitio tranquilo». Dos señoras pasan por la puerta cerrada y la más joven recuerda la polémica surgida con la intención municipal de demoler parte del muro del jardín.
«Es una pena que se hubiera hecho de esa manera», comentó. La otra precisa que en el palacete de Monforte es donde se celebran las bodas civiles, que han seguido sin interrupción a pesar del cierre del jardín durante diez meses.

«Deberían haber sido más precavidos porque sabían que aparecerían restos arqueológicos. Diez meses es demasiado tiempo para un jardín de este tipo, tan bonito y turístico. Menos mal que está cerca Viveros». Un vecino de la zona, de paseo con el perro, se mostró más crítico por la demora.
El proyecto pasaba también por la limpieza y restauración de las estatuas y jarrones del jardín. El origen del parque se remonta a uno de los huertos extramuros de Valencia, concretamente al del barón de Llaurí. Fue vendido en 1849 al marqués de San Juan.

Fue este aristócrata quien encargó al arquitecto valenciano Monleón Estellés la construcción del jardín, aunque su nombre definitivo llega una generación después. En 1941 fue declarado Jardín Artístico Nacional, quedando bajo protección del Estado.

Después, en 1970, pasó a ser propiedad municipal, restaurándose y abriéndose al público en 1973, tras la rehabilitación del palacete y del trazado neoclásico del jardín. Se puede considerar que es único en Valencia en su estilo. Contiene 33 estatuas de mármol, abundancia de estanques y surtidores.

Fuente: Las Províncias