El gobierno de Zapatero ha aprobado un decreto ley que permitiría a los niños
catalanes recibir 3 horas en español a la semana. Esta cantidad parecería
ridícula en cualquier país del mundo, no así en Cataluña donde es imposible
recibir la educación en castellano y donde la media de horas semanales que
recibe un niño en la lengua oficial es de 2.

El problema le ha surgido cuando el presidente de la Generalidad del PSC se ha
negado - animado por sus socios ERC y IPC - y ha iniciado un procedimiento para
evitar que esto sea así, apoyándose en el nuevo Estatuto Catalán que fue
aprobado por Zapatero en Madrid.

Sobran los comentarios.