El actor pretende convertir una casa de Enguera en la que pasó su infancia en un plató de cine porno a cuyas producciones se podrá acceder en directo desde internet


El actor Nacho Vidal ultima la puesta en marcha de su particular "mansión Playboy" en la localidad valenciana de Enguera, una casa de campo familiar que pretende convertir en un plató de cine porno a cuyas producciones se podrá acceder en directo desde internet.

Vidal (Mataró, Barcelona, 1973) reconoce que su trayectoria como actor de cine para adultos está tocando a su fin tras 18 años en activo y que pretende trasladar su domicilio a Enguera, donde pasó su infancia con su familia.

Sin embargo, su regreso a las raíces no será, ni de lejos, un retiro espiritual porque reconoce: "lo que estoy montando realmente es una casa Playboy pero a la valenciana, un espacio montado para rodar, con cámaras en las habitaciones a través de las cuales se podrá conectar la gente".

"Internet te da alas para un proyecto así. Mi casa se convertirá en un estudio de grabación, una especie de Gran Hermano en el que el único concursante voy a ser yo. Recibiré mujeres día sí, día también, la gente se podrá conectar para ver qué es lo que hace Nacho Vidal con sus amigas", ha explicado.

La emoción con la que Nacho Vidal habla de este proyecto denota que no es uno más de sus negocios con los que desde hace años explota la marca registrada de su nombre.

"Siempre hay que buscar pequeñas cosas que te diviertan, que te apetezcan, y si sacas dinero con ello mejor", añade.

Con más de 3.500 escenas en su filmografía, Vidal reconoce que le suelen interrogar sobre su posible retirada del porno.

"Es divertido, todo el mundo piensa que hago otros negocios porque el porno está de capa caída, pero yo los hago porque pienso que quien no lo hace está muerto. El sexo es divertido, pero si no hago otras cosas me aburro. No es cosa de la edad, sino de cada uno", explica.

Y como muestra de esta singular filosofía, sorprende con otra impactante confesión: "Hoy en día me arrastran mucho más los caballos que las mujeres, por eso me quiero ir a vivir al pueblo".

Esta afición por la cría de ganado equino la heredó de su padre, y la mantiene viva junto a una tía, actual amazona del equipo español paralímpico.

"Para mí es un sueño de la infancia. Empecé a criar caballos, me metí en el mundillo y hoy en día acudo a concursos nacionales e internacionales de doma y morfología, vendo caballos y su semen. Es mi pasión, mucho más que la pornografía, y quiero convertirme en un profesional", explica convencido.

Tras varias incursiones en el cine convencional, en diversos cortos, películas y series de televisión, Vidal estrena el próximo 27 de julio la película "Impávido", dirigida por Carlos Therón ("Fuga de cerebros 2"), heredera del corto del mismo nombre con el que cosechó varios premios y de la que es coprotagonista y productor asociado.

"Si tuviera que compararla con algún tipo de cine sería al de Guy Ritchie y 'Snatch' o la inigualable 'Airbag'. Una película divertida, con la fotografía muy trabajada y un guión fresco e inteligente", asegura.

Además, también está inmerso en la promoción de unas cápsulas a base de plantas que vende como vigorizante masculino con efectos afrodisíacos que, según asegura, toma desde hace 16 años cuando tiene que trabajar por recomendación "secreta" de un amigo estadounidense.

"Vendo perfumes, páginas web, pollas de plástico, caballos, semen, tengo un restaurante en Formentera... llevo muchos años de empresario, mi cabeza no para ni un segundo, y no solo hay sexo en ella", concluye.


Nacho Vidal monta su ´mansión Playboy´ a la valenciana - Levante-EMV