Lledó pide que no se tome ninguna decisión en contra del mundo fallero porque son un motor económico que genera 1.000 millones
Llegaron con talante dialogante y abierto, cambiaron el frío escenario de un despacho de conselleria por la visita a la 'casa' de los falleros para mostrar proximidad, pero el discurso de los consellers Serafín Castellano y Lola Johnson, para trasladar la festividad de San José al tercer lunes de mes, no convenció a los falleros. La casualidad quiso que la reunión se celebrase el mismo día que los vecinos de Santiago de Compostela honraron a su patrón. Y lo hicieron un miércoles y no un lunes.
La medida anunciada por el president Alberto Fabra no gustó desde un principio a la mayoría de los falleros y ayer los argumentos de la necesidad de 'arrimar' el hombro para impulsar la economía, potenciar la productividad de las empresas y favorecer a sectores productivos importantes como el turismo o la hostelería, no cambió la opinión de los falleros, más bien reforzó la existente.
El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, al término de la reunión insistió en que la «decisión no está tomada. Se trata de buscar un punto de encuentro y consenso». Eso sí, matizó que tenía que producirse «un consenso con todo el mundo, viendo decisiones que beneficien el interés general».
A la pregunta de si el Consell iba a seguir adelante con su medida aunque el mundo fallero finalmente se muestre en contra, Castellano, quiso salir airoso del tema y detalló que están «en período de negociación y no vamos a barajar ningún escenario posible».
También se le lanzó el interrogante de que qué podía pasar si el Consell traslada la fiesta y el Ayuntamiento declara el 19 de marzo fiesta local, a lo que Castellano respondió que «todo lo que hagamos tiene que ser con el máximo punto de consenso».
La consellera Johson, que no hizo declaraciones tras la reunión porque tenía que coger el AVE, explicó en la asamblea con los falleros que el traslado beneficiará mucho a la Comunitat desde el punto de vista turístico y añadió que también mejorará la productividad de las pequeñas y medianas empresas, claves en la economía valenciana.
Sobre si el cambio de fecha afectará o no a la declaración de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, que ahora se estudia en la Unesco, Johson quiso dejar claro que la declaración «protegerá la esencia de la fiesta» y que el traslado de San José a lunes no pone en riesgo la integridad de la fiesta.
Falleros dolidos
Por su parte, el concejal de Fiestas y presidente de Junta Central Fallera, Francisco Lledó, valoró positivamente la reunión «porque por fin el mundo fallero hemos tenido la oportunidad de ser escuchados y hemos podido manifestar que nos hemos sentido dolidos por la manera en que se hizo el anuncio. De igual modo, hemos escuchado los argumentos del Consell».
Lledó indicó que estos días se ha hablado del interés general y de los sectores económicos, «pero no se puede olvidar que las Fallas son unas fiestas que pagamos los falleros. Además, las fallas también somos un motor económico importante en la Comunitat, no se nos puede minusvalorar porque por nosotros mismos generamos un impacto económico de 1.000 millones de euros». Por eso, Lledó pidió que no se tome ninguna medida en contra del mundo fallero. «Las Fallas han sido el banco de prueba de este cambio, cuando en realidad son las más importantes de todas las fiestas
El Consell no consigue convencer a las comisiones para trasladar a lunes San Jos. Las Provincias


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