Los créditos que solicitó el Ayuntamiento de Valencia para aliviar la tensión de tesorería aprietan cada vez más. Durante el primer semestre del año, la Administración local ha pagado 40,5 millones en concepto de intereses por la deuda contraída. Esta cifra supera en 10 millones la cantidad abonada tan sólo un año antes.

Los motivos por los que el ayuntamiento --en manos de Rita Barberá (Partido Popular) desde hace dos décadas-- ha pagado más por los préstamos y los créditos ICO recibidos residen, en parte, a que “no liquida a tiempo, generando doble perjuicio”, apunta la concejala de Esquerra Unida, Rosa Albert.

En intereses de demora la alcaldía ha abonado 4,6 millones hasta junio, frente a los 2,6 millones que desembolsó en 2011, y en intereses por el dinero obtenido de los bancos ha pagado 2,5 millones más que el ejercicio anterior, hasta 11,7 millones.

Con todo, el consistorio valenciano ha aprobado un presupuesto para este año de 715,8 millones con una deuda a largo plazo que al cierre de 2011 superaba los 890 millones.

Aunque desde el ayuntamiento aseguran que el nivel de endeudamiento se reducirá hasta 875 millones, desde la oposición insisten que ha tenido que realizar una modificación de crédito por importe de 250.000 euros para poder pagar los intereses del primer semestre.

Menos dinero para otras áreas

Mientras la alcaldía asume el coste de la deuda con entidades bancarias, la partida de fundaciones, educación y limpieza se reducen. En concreto, el ayuntamiento ha destinado este año 37,5 millones – frente a los más de 40 millones de 2011-- a organismos como el Palau de la Música, la Fundación Deportiva, la Universidad Popular y la escuela de parques y jardines.

Los servicios de limpieza también sufren las consecuencias de las tijeras de Barberá, En el presupuesto para este año se reservan 54 millones para mantener limpia la capital del Turia, lo que significa un 10% menos que en 2011.

A estos recortes se le suma que el dinero que va a parar a las arcas valencianas mediante impuestos también ha bajado. Los valencianos pagan al consistorio 313 millones, el 2,3% menos que el año precedente, lo que significa el 43,7% de la financiación del ayuntamiento.

Los intereses y la mora asfixian los presupuestos de Barber