Si eres nacionalista, o un indiferente poco expresivo, siempre estarás a gusto en el espacio público catalán, en cualquiera de sus vertientes: con una cámara o un micrófono delante, subido a una tarima, desde una web o una triste cuenta de Twitter. Gozarás del don moral de ser catalán y en todas tus reflexiones, aun en las más toscas, serás acolchado por la “complicidad”. Si eres nacionalista, porque persigues un bien mayor que es la construcción nacional. Si no lo eres, pero te mantienes prudente y eludes sabiamente los temas espinosos, porque cuantos te rodean en el espacio público darán por descontado que compartes sus premisas fundamentales.

Pero ay si tu indiferencia es un punto impertinente. Mejor que no salgas del espacio privado porque, fuera de él, empezarás a tener experiencias desagradables. ¡Déjate llevar, hombre, no te metas en camisa de once varas! ¿Para qué buscarse problemas? Hay otra posibilidad: que no seas indiferente ni nacionalista. En absoluto. Y que, por tanto, no compartas las premisas que otorgan el don moral catalanista, la comodidad y la complicidad de revolcarse en el colchón común. Si ese es el caso, y además tienes la maldita manía, y la oportunidad, de formular tus reflexiones en público, prepárate.

Prepárate para que te echen con cajas destempladas, o para que te traten con incómoda prevención y te apliquen por siempre el doble baremo. En el mejor de los casos, pasarás a ser una curiosidad ajena a “lo catalán”, por muy catalán que seas. Prepárate para comprobar a diario que, en la ideología hegemónica de Cataluña, la clave no es la catalanidad sino el catalanismo. Ello tiene consecuencias tan relevantes como saber, por ejemplo, que el gobierno no gobierna para ti, y que sus políticas apuntan contra ti. Eres una anomalía que niega su Cataluña en miniatura. Azuzarán a sus perros y, cuando te quejes, invocarán la generosidad que demuestran al contar contigo. Un "understatement" de lo dicho: eres una anomalía. Están construyendo una nación cojonuda.

Catalanidad y catalanismo - ABC.es