"Desde donde estés...seguro que lo has visto", puso en su twitter Roberto Soldado para su abuelo, al que dedicó su gol

«Nuestro objetivo es eliminar a Soldado? Tenemos un plan y vamos a ver qué tal sale». El mensaje en las horas previas de Viktar Hancharenka, entrenador del BATE Borisov, era todo una declaración de intenciones en referencia al que iba a ser el objetivo número uno de su equipo en Mestalla: Parar, fuera como fuera, al ´9´ del Valencia. El hombre que, con su hat-trick, empezó a hacer añicos en Minsk el sueño bielorruso de meterse en los octavos de final la Liga de Campeones. No lo consiguieron. Soldado volvió a mojar, con el penalti anotado ayer suma ya 16 tantos en 20 partidos de Champions. De todos „15 con el Valencia y uno con el Real Madrid„, ese disparo cruzado a la derecha del portero Gorbunov es el más emotivo.

Roberto Soldado ponía con rabia el 2-0 en el videomarcador del estadio a los 29 minutos desde los once metros. Llegó el momento que la afición estaba esperando, todo Mestalla quería ver como su ´9´ dedicaba el gol a su abuelo José, fallecido a principio de semana. Emocionado Soldado miró y envió un beso al cielo levantando los dos brazos. Todo con la imagen del yayo en su pensamiento. «Va por ti, yayo. Hasta siempre». "Desde donde estés...seguro que lo has visto", puso en su twitter Roberto Soldado (@R9Soldado) para su abuelo después del partido.

Tino Costa fue el primero en empezar a formar la gran piña que a los pocos segundos envolvería al killer de la Fuente de San Luis. Luego aparecerían Feghouli, el beso de Jonas o el impetuoso calor de Ricardo Costa. De nuevo, unos instantes caminando solo y, por último, el gesto de Adil Rami. Todos, sin excepción, le mostraron su cariño.

En la rueda de prensa posterior a la victoria contra el BATE, Pellegrino alabó la predisposición de Soldado para jugar el partido. Un convencimiento que el delantero demostró ya en el entrenamiento del martes. ´Rober´ acudió a la sesión, a pesar de que al poco rato tenía que ausentarse para estar presente en el entierro del yayo. «Hablamos antes del partido, Roberto me dijo que estaba bien, que se encontraba en condiciones de afrontar el encuentro. Y así ha sido, Soldado lo ha entregado todo hasta que lo hemos cambiado. Y por eso, por lo que nos dijo antes del partido, elegimos alinearlo», comentó el entrenador argentino.

En apenas media hora el Valencia ganaba por dos goles a cero. Los octavos de final se veían más cerca. El plan anti-Soldado de Hancharenka había estallado por los aires. Eso sí, no fue por falta de interés en los pupilos del preparador del BATE. Soldado se convirtió desde el minuto uno en el centro de la diana. El delantero centro, Feghouli y Guardado acapararon la mayor parte de faltas de un equipo que dobló el número de acciones ilegales de los de Pellegrino (13 por 25 faltas cometidas). El colegiado noruego castigó la dureza de los bielorrusos con cuatro amarillas, por la única cartulina que vio Gago en el bando blanquinegro.

Sin embargo, Bordachev y compañía sí consiguieron sacar de sus casillas a un Soldado que está apercibido de sanción y si ve una nueva amarilla en Champions deberá perderse un partido por sanción. En los primeros minutos el valenciano fue golpeado en el área. A los 13 minutos de juego las cámaras de televisión captaron una acción como respuesta, que el árbitro no vio porque de lo contrario le podía haber costado caro. Un golpe en el estómago a Bordachev en una disputa cerca de la línea de banda. Siete minutos más tarde, Likhtarovich le haría un penalti que no señaló el colegiado. En la segunda mitad los bielorrusos seguían obsesionados en parar a ´Rober´. El ´9´ intentó repeler con el pie una violenta entrada por detrás de Radkov. El BATE hizo de los malos modos „como en las durísimas entradas a Gago y Ricardo Costa„ un arma para presionar al Valencia. Pero Soso puso las cosas en su sitio con el 4-2 final. Antes el público despidió entre vítores a Soldado en el 78. Un delantero que suma cuatro dianas en Champions, a una del máximo artillero, Cristiano Ronaldo.

´Hasta siempre, yayo´ - Superdeporte