Aunque hace poco más de una semana que se reanudó, el proceso de subasta del nacionalizado Banco de Valencia ha entrado ya en su fase final. El FROB ha dado un fuerte impulso a la adjudicación de esta entidad, según han confirmado ABC fuentes financieras, y el cierre del acuerdo será cuestión de tiempo. La Caixa es una de las entidades que con más interés está analizando las cifras, aunque no tomará la decisión definitiva entre esta tarde y mañana miércoles. Desde el entorno de la entidad que preside Isidro Fainé matizan que actualmente estudian todas las oportunidades que pudieran surgir en el mercado.

Junto a La Caixa, Bankinter y BBVA también valoran la operación con Banco de Valencia. El FROB ha marcado en el final de esta semana el límite para presentar las ofertas vinculantes, que se centrarán en el negocio sano del banco valenciano. La entidad transferirá primero sus activos problemáticos a la Sareb, el llamado «banco malo», y el FROB subastará después los depósitos y los activos de mayor calidad. En paralelo, el organismo dependiente del Ministerio de Economía ha encargado tres valoraciones independientes de las cuentas de la entidad a las firmas BDO, Lazard y Société Générale.

El objetivo de este nuevo modelo de subasta es doble: minimizar el coste final para el Estado y maximizar el atractivo para los posibles compradores. La fórmula, en definitiva, podría asemejarse a la empleada por Sabadell y BMN (la entidad liderada por Caja Murcia) en el acuerdo cerrado en torno a los activos de Caixa Penedès.

Ayer mismo, el administrador del FROB en el Banco de Valencia, José Antonio Iturriaga, comunicó a los representantes empresariales locales que el proceso de venta de la entidad es «inminente». Para el Banco de España, la entidad que adquiera el Banco de Valencia no deberá acometer nuevos ajustes después de haber acordado con los sindicatos un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 360 trabajadores y supondrá el cierre de 67 oficinas. Además, el FROB solicitará al comprador que respete la denominación del Banco de Valencia y ofrezca una solución a sus 23.000 accionistas, informa Alberto Caparrós.

En cuanto a los planes del FROB para la otra entidad pendiente de salir a subasta, CatalunyaCaixa, pasan por cerrar la operación antes de que finalice el actual ejercicio.