Es el Gobierno catalán más separatista de la democracia, cuyo principal cometido es preparar un referéndum independentista en 2014. Pero también el más caro. Porque, en plena recesión y tras una legislatura en la que Cataluña pidió el rescate, Artur Mas ha ampliado su plantilla de consejeros de once a doce, con el consiguiente gasto en altos cargos.

El propio Mas cobra el doble que el presidente del Gobierno nacional, Mariano Rajoy, un total de 144.030 euros brutos al año. Una cifra que supera el sueldo base de Su Majestad el Rey. El sueldo de los consejeros catalanes también es sustancioso: 108.576 euros anuales. Y todo ello sin contar secretario generales o sectoriales (84.078 euros), los directores generales (80.589 euros) y demás cargos de confianza, asesores, etc. Hasta ahora, el número de altos cargos, eventuales y personal directivo de la Generalitat ascendía a 523 (incluye entidades del sector público). Andalucía tiene once consejerías, y País Vasco, Madrid, Galicia y Comunidad Valenciana, ocho. Baleares y Castilla-La Mancha, siete.

Impuesto de patrimonio

No obstante, el Ejecutivo catalán será el encargado de aplicar en esta legislatura unos recortes que superan los 4.000 millones de euros, que Artur Mas, en aras a su acuerdo de legislatura con ERC, intenta compensar con la creación de nueve impuestos nuevos -precisamente ayer, el nuevo gobierno aprobó en su primera reunión pasar de 700.000 a 500.000 euros el límite exento del impuesto de patrimonio, y prorrogó los presupuestos de 2012-.

12 consejeros tendrá el Gobierno catalán cuando la media está entre 7 y 8

«Me gustaría tener un Gobierno de hechos y decisiones, aunque éstas sean difíciles», dijo el propio presidente nacionalista en la toma de posesión de los consejeros. El acto se celebró en el salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat, donde volvió a ser tapada la imagen del Rey con una cortina negra, tal como ocurrió con la toma de posesión de Mas el pasado lunes. El líder de CiU dijo que el ejecutivo «nace con musculatura política» porque entre sus cometidos se encuentran «dar voz al pueblo para que decida pacíficamente nuestro futuro colectivo». En este sentido, advirtió a sus consejeros de que «no podéis enterrar las esperanzas de todo un pueblo».

«Pese a las inclemencias y los obstáculos que encontraréis en esta singladura», dijo, deberéis «mantener el barco a flote». Mas hizo un llamamiento al diálogo «incluso con el Estado, por mucha distancia y diferencias ideológicas que se tengan».

Tuvo palabras de agradecimiento para los cuatro consejeros salientes, Pilar Fernández Bozal, Lluís Recoder, Josep Maria Mena y Josep Lluís Cleries, y de bienvenida a los entrantes, entre los que se encuentran Francesc Homs (Presidencia) y Germà Gordó (Justicia), miembros de su estrecho núcleo de colaboradores. También entran en Santi Vila (Territorio y Sostenibilidad), Neus Munté (Bienestar y Familia) y Ramon Espadaler (Interior). Repiten Andreu mas-Colell (Economía), Joana Ortega (Vicepresidencia), Ferran Mascarell (Cultura), Josep Maria Pelegrí (Agricultura), Irene Rigau (Educación), Boi Ruiz (Salud) y Felip Puig, quien pasa de Interior a Empresa.

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, tildó este nuevo ejecutivo de «talibán y radical», mientras que el portavoz de Ciutadans, Jordi Cañas, se refirió a los «doce apóstoles del separatismo».

El Gobierno autonmico de Mas, el ms caro de toda Espaa - ABC.es