La caída del tráfico en el último año coincide con las negociaciones del Consell para vender el aeropuerto de Castellón para que opere en 2013

Los dos aeropuertos de la Comunidad Valenciana han perdido en el último año más de 1,28 millones de pasajeros. Un dato que coincide con el periodo de negociación abierto por la Generalitat para la venta del aeropuerto de Castellón, con el objetivo, inaugurado en marzo de 2011, comience a operar durante el presente ejercicio. Sin embargo, la coyuntura económica choca con estos planes, toda vez que el tráfico aéreo se ha resentido especialmente tanto en El Altet como en Manises.


De acuerdo con las estadísticas correspondientes al cierre del pasado año ofrecidas por Aena, el recinto alicanto perdió 1,058 millones de pasajeros durante 2012, que dejaron la cifra total en poco más de 8,55 millones de personas.


El retroceso, cifrado en el 10,7 por ciento, es uno de los más pronunciados de toda España y la caída duplica la caída registrada a nivel nacional. El conflicto abierto con Ryanair por el uso de las plataformas de embarque, que propició la cancelación de varias rutas de la aerolínea irlandesa, unido al descenso del turismo británico experimentado durante el pasado año, han lastrado la evolución de la infraestructura alicantina que, en todo caso, se mantiene como el sexto aeropuerto español por tráfico de pasajeros.


La evolución de Manises tampoco ha resultado positiva. La caída de la demanda nacional y la competencia del AVE en los trayectos a Madrid y Sevilla han resultado determinantes para que el recinto perdiera en apenas doce meses el 4,6 por ciento de su tráfico de pasajeros, equivalente a 227.491 personas menos, que dejan la cifra total en 4,75 millones -el décimo aeródromo español-. La caída del número de pasajeros ha ido paralela a la descenso del número de operaciones.

En El Altet se registraron a lo largo del pasado año 13.108 vuelos menos, lo que supone un retroceso del 17,3%, el más pronunciado entre los grandes aeropuertos españoles. La instalación alicantina cerró el ejercicio 2012 con un total de 62.468 operaciones. Mientras, en Manises el número de vuelos se redujo un 15% -también entre las principales caídas en toda España.

La infraestructura valenciana perdió 10.573 vuelos, que dejan la cifra final de operaciones en 59.824.

En este caso, el aeropuerto valenciano escala hasta el séptimo puesto en el ránking español, mientras se mantiene como el décimo en cuanto a número de operaciones.


En este contexto, la sociedad pública propietaria del aeropuerto de Castellón se encuentra con el escollo de no encontrar compañías dispuestas operar en el recinto, que va camino de llevar dos años inaugurado sin haber albergado todavía ni un solo vuelo.

En este sentido, la oferta de un fondo de capital riesgo que se encuentra sobre la mesa de la Generalitat y que ofrecería noventa millones de euros por las instalaciones más otros 110 en concepto de inversiones, aboga por orientar la infraestructura hacia el tráfico de mercancías.

Tráfico de mercancías

Un nicho de mercado en el que la recesión también ha hecho mella. En este caso, Castellón se toparía con la pujanza de un aeropuerto cercano como el de Zaragoza, que ha aumentado su volumen de toneladas un 46% en el último año, hasta alcanzar los 71 millones, y se sitúa como el tercero de España tras los grandes hubs de Barajas y El Prat.


En este apartado, el recinto de Manises mantiene la octava plaza, con un tráfico superior a los 11,1 millones de toneladas y un incremento del 5,9%. El Altet, en cambio, apenas tiene trascendencia en el mercado de la carga. La instalación alicantina acumuló el pasado año un volumen de 2,52 millones de toneladas, lo que supuso un retroceso del 16,1%.



Font: ABC.es