OPINIO


Robar es infamante. Robar la lengua milenaria de un pueblo es una infamia execrable. Este año se cumplirán 30 del robo infame de la milenaria lengua balear. Valiéndose de falacias y tergiversaciones históricas, los políticos baleáricos hicieron estatutariamente “lengua catalana” la que era y es “lengua balear”. El 1 de marzo de 1983 se hizo público este “Estatuto de Autonomía” que hacía oficialmente “català”, sin consulta al Pueblo, lo que siempre, siempre, siempre ha sido y es “mallorquí, menorquí, ibicenc”. ¡¡¡Un perverso engaño!!!

Sin pérdida de tiempo se marginaron las estructuras lingüísticas específicas de las Islas y fueron sustituídas por las catalanas. El catalán suplantó al mallorquín para todo: En educación se impuso el catalán como asignatura básica y determinante. Mallorquines mayores, que necesitaban el requisito del catalán para su trabajo, suspendían estrepitosamente por hacerlo en su inveterada lengua mallorquina… Lo alucinante es que esta suplantación perversa se aprobó por unanimidad y con el aplauso emocionado de todo el estamento político. Embriagados de euforia, determinaron festejar el 1 de marzo, con el nombre de “Día de Baleares”. ¡¡¡Demencial!!!

No encuentro ningún argumento histórico, ni lógico, para tamaño desatino. La Ciencia no avala este absurdo, por mucho que las universidades catalanistas pregonen lo contrario. ¿Cómo ha sido posible la aberración de hacer festivo el día en que a un Pueblo le expolian su arcaica lengua ancestral? La explicación es muy compleja. Lo irrefutable es que en lo más hondo anida la corrupción del hombre moderno, que en la actualidad adora rendido al “dios moderno”, DON DINERO. Hagamos un sencillo análisis: 1.-Los estados europeos han ido renegando cobardemente de sus ancestrales raíces cristianas. Destierran a Dios de sus comportamientos. Pero el hombre desde siempre ha necesitado adorar a alguna divinidad. Retirada la presencia del verdadero Dios -“Camino, Verdad, Vida”- la sociedad actual ha entronizado en su corazón -¡y de qué manera!- a este nuevo “dios”. Este “dios” lo mueve todo. Lo consigue todo. Lo corrompe todo. Lo enloquece todo. Demasiados ejemplos actuales, tristes y repugnantes, a derecha e izquierda, nos cubren de basura y nos llenan de estupor. Con razón dijo un pensador europeo el siglo pasado: “Donde se rechaza a Dios, se escribirá con sangre <Dios hace falta>”…

2.- Los gobiernos catalanes, sabedores del poder omnipotente y devastador del “nuevo dios”, han hecho del dinero su gran arma de combate y victoria. De cuando en cuando la prensa nos informa con fechas, cantidades y destinatarios de los millones de euros (miles de millones de pesetas) que la empobrecida y victimista Cataluña reparte generosamente para la inmersión lingüística y la propagación del catalán, verdadera obsesión obcecada de su nacionalismo.

3.- En Mallorca este “dios catalanista” va logrando éxitos apoteósicos: La UIB le rinde culto dogmático (“S’Universidad eu diu”, es el argumento fundamental de los políticos, que desmonto una y otra vez)… La Generalitat Balear proclama orgullosa que “el català” es su lengua autonómica (En Valencia se ha conseguido que se llamara “valenciano”, si bien sigue siendo el “català normalitzat”)… El profesorado, en una amplia mayoría, le rinde agradecida veneración, hasta el punto de que hay profesores que se pasean por el patio a la hora del recreo para reprender a los niños que hablan castellano o mallorquín… Todos los documentos y escritos públicos han de estar en catalán (La Academia de la Lengua Balear tuvo que presentar sus Estatutos en castellano-español, porque rechazaron los presentados en su propia milenaria lengua balear)… Ahora, con motivo de los citados 30 años, las instituciones políticas, la universidad, las escuelas y la prensa se desharán en elogios maravillosos del catalán, a la vez que llenarán de improperios a los fachas cavernícolas que en su imbecilidad no aceptan las excelencias portentosas del gran regalo que los catalanes nos hicieron en 1229, cuando Cataluña, como tal, no existía como concepto político… El Pueblo, entregado a sus amos, hará fiesta, celebrando gozoso el día en que sus dirigentes políticos, incultos y muy interesados, le robaron su ancestral lengua vernácula, que, por sus singularidades estructurales, es un verdadero tesoro de la lingüística románica…

4.- No hay nunca reacción popular en temas culturales, precisamente por la escasa cultura del pueblo en general. La clase ilustrada, en una gran parte, adora por razones económicas o políticas al becerro d oro. La otra parte minoritaria, que es fiel a sus raíces, sigue la ambigüedad acomplejada de los bienpensantes acomodaticios, como nuestro inefable Rajoy. Ignoran la frase bíblica: “Porque no eres frío ni caliente te vomito de mi boca”. Estos tibios prefieren dialogar, “mercadear”, la esencia de su alma, para poder salvar algo. “Gracias a nosotros el valenciano ha recobrado servici, xiquet (con “X” en vez de la “CH” valenciana), vacacions (pero luego Canal 9 usa “vacances” por más culto; engañando, ya que “vacacions” es más fiel a su raíz latina, “vacationes”), yayo, aforrar y otras más”, me dijo ufano un buen compañero, miembro de la nefasta AVL (de qué lengua), justificándose de lo que yo consideraba una traición a nuestros principios… Es la teoría de “el mal menor”. Lo denuncia muy bien Francisco Blasco en el editorial de “EL GUARDA”, publicación cultural de Albalat dels Sorells, en su número de febrero, al criticar el hecho de que algunas revistas valencianistas usan por igual las Normas del Puig y las de la AVL: “Tot mesclat. Francament, cregam que és un dislat que no té raó de ser. Se és o no se és”. Es lo que pasó a “Coalició Valenciana”. Con el engaño de “el voto útil” los identificados con un programa electoral de admirable amor valenciano votaron, como “mal menor”, al ambiguo y acomplejado PP. El gran esfuerzo, la entrega total y el enorme sacrificio económico de Juan García Sentandreu -¡GRACIAS, JUAN!- fue baldío. ¿Han pensado estos pusilánimes del “mal menor” y del “voto útil” que si Coalició hubiera sacado algún diputado en la Generalitat y algún concejal en el Ayuntamiento, en estos momentos estaría más que dabatida y casi seguro corregida la vil falacia de que el “catalá” es nuestra lengua, si bien puede llamarse “valenciano” en Valencia? ¿Han pensado que quizá la costosa e innecesaria AVL podría estar ya suprimida y estar devuelta su misión a la casi centenaria RACV, que, sin remuneraciones personales, hace el mismo trabajo?...

5.- Es verdad que en Valencia y Baleares hay valientes “Bernanós”. Llamo “Bernanós” a todas aquellas personas que tienen el honor y la dignidad del novelista francés George Bernanos, que tuvo la valentía de rechazar por tres veces la máxima condecoración civil de la República Francesa, porque no quería nada de gobiernos impostores que en la última guerra europea habían pactado con los enemigos de Francia… Lamentablemente tenemos pocos “Bernanós”. Nuestros doctos y sesudos prohombres prefieren mercadear… Tras escuchar a Mario Conde, contando una conversación que tuvo con el ya fallecido Jesús Polanco, en la que le dijo “Nosotros (la prensa) somos la verdad”, me siento indefenso y burlado… Su explicación era que el pueblo no se entera de nada, es manada entregada a su pastor, que sólo le hace saber y creer lo que a él le conviene y cómo a él le convenga. Jamás hubiera pensado que nuestra política española estuviera sumida en tanta mentira y tanta impostura…

Somos pocos los que permanecemos irreductibles, “Los últimos de Filipinas”, dije cierta vez. Pero nuestra lucha vale la pena: defendemos LA VERDAD. La verdad de lo que siempre ha sido y es “valencià” en Valencia y “baléà” en Baleares.



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Juan Vanrell Nadal
Catedrático de Francés
Pte. de la Acadèmi de sa Llengo Baléà. Premi Llealtat 2009