El Gobierno presidido por Artur Mas destinó el pasado año más de 715.000 euros para «la financiación de la cuota anual del préstamo hipotecario derivado de la compra» de la lujosa sede de Acció Cultural del País Valencià (ACPV). Acorralado por escándalos de corrupción, asfixiado por la falta de liquidez e inmerso en plena deriva soberanista, el Ejecutivo que lidera CiU mantiene su obsesión por fomentar las tesis catalanistas en la Comunidad Valenciana. Una vez más, el entramado de ACPV es el principal beneficiado -al margen de la hipoteca, el Gobierno catalán le ha concedido otros 382.000 euros para sufragar «actividades culturales»-, pero no es el único. Escola Valenciana, una de las entidades más beligerantes contra el Consell, se ha llevado otro pellizco superior a los 100.000 euros. Otra asociación que escapa a los recortes del gasto público que han forzado a Cataluña a reclamar una ayuda estatal de 9.000 millones de euros para este año.

Las «hipotecas» del catalanismo en Valencia - ABC.es