¿Es que nadie tiene bemoles en las Cortes Valencianas de disolver ya de una vez la Academia Valenciana de la Lengua -AVL- que nació viciada con su nombre, y por un acuerdo de Zaplana-Pujol? En sus últimas actuaciones se les ve el plumero, y están indignados desde Lo Rat Penat, RACV, Círculo Cívico y ciudadanos de a pie.

Estas entidades piden que se les cierre el grifo y de ese grifo, que son nuestros impuestos, se gastan 3.200.000 euros al año. Y nada de cerrar el grifo, hay que disolverla ya, se lo piden todos, y estos políticos no tienen la valentía de coger al toro por los cuernos y cortar por lo sano.

Ahora resulta que por los recortes, los catorce institutos tecnológicos de Valencia los van a reducir a nueve. Recortan gastos en sanidad, pensiones, en la enseñanza, el copago de los medicamentos, y esa Academia, que no nos sirve para nada, ahí están apalancados.

Si los valencianos queremos saber de nuestro idioma, ya estudiaremos la historia. De momento, cuando se habla del idioma valenciano es suficiente saber que los mozárabes no hablaban en árabe, sino en romance.

Dediquen todos sus esfuerzos para que no haya tantos parados y déjense de gaitas.

Disolverla ya. Las Provincias