Venezuela sigue los pasos de Zimbabue hacia el caos econmico y social - Libre Mercado

El Gobierno bolivariano de Nicolás Maduro lleva varios meses inmerso en una "guerra económica" contra la especulación y la subida de precios. Con una inflación que supera ya el 50% interanual, al presidente de la República no se le ha ocurrido otra cosa que decretar la "ocupación" de una conocida cadena de electrodomésticos (Daka), acusándola de elevar "injustificadamente" sus precios, lo cual desembocó en saqueos y colas kilométricas para hacerse con sus productos a importes rebajados un 50% por el Gobierno.
Resultado.


Mugabe, el espejo de Maduro

No son meras advertencias infundadas. La experiencia demuestra hacia dónde se encamina Venezuela en caso de mantener esta senda. Las medidas decretadas estos últimos días por Maduro son idénticas a las aplicadas por Mugabe en 2007 a través de su particular Operación Reducción de Precios. Por entonces, Zimbabue vivía los inicios de una hiperinflación que, poco después, se convirtió en la segunda más grave de la historia. Sin embargo, el aumento de precios fue la excusa que empleó el régimen de Mugabe para cargar contra los "especuladores".

Al igual que hace ahora Maduro, el Gobierno ordenó aplicar recortes masivos de precios en numerosos productos y sacó el Ejército a las calles para asegurarse de que las empresas afectadas cumplían las órdenes. El presidente Mugabe decretó que todos los precios de las tiendas se redujeran en al menos la mitad y prohibió a los empresarios que cerraran sus negocios. Los televisores a precios por debajo del mercado fueron los primeros en desaparecer de las estanterías, seguidas de zapatos, ropa y múltiples alimentos. Los concesionarios fueron obligados a vender sus coches al tipo de cambio oficial, pasando de 15.000 libras a tan sólo 30, bajo amenaza de cárcel. No fueron los únicos. Miles de comerciantes fueron detenidos acusados de "especulación".

Todo ello se tradujo en asaltos a tiendas y escasez de todo tipo de bienes, causando un caos y un desorden que fue aprovechado por Mugabe para completar la nacionalización y militarización de una economía otrora próspera. Pocos meses después, Zimbabue pasaba a la historia por sufrir la segunda hiperinflación más devastadora de la humanidad. Dicha situación tan sólo se logró corregir recientemente gracias a la libre circulación y cotización de divisas, es decir, permitiendo la libertad de moneda.