Coca-Cola cede poder y deja la gestión de grandes clientes a su embotellador - elEconomista.es

Coca-Cola cede poder y deja la gestión de grandes clientes a su embotellador


Coca-Cola cede poder en España ante su nuevo embotellador único. La nueva Coca-Cola Iberian Partners, resultado de la fusión de los siete embotelladores en la Península Ibérica, asumirá a partir de ahora la gestión de grandes clientes de la compañía. Estas operativa recaía hasta ahora en una empresa denominada Coca-Cola Gestión, en la que cada embotellador tenía una pequeña participación, quedando un 20% del capital en manos de la multinacional a través de la sociedad Refrescos Envasados.

Las fuentes consultadas por este periódico explican que a partir de ahora será el nuevo embotellador único el que asuma tanto la gestión de estas grandes cuentas como la plantilla de la filial -unas 50 personas-, estando previsto, además, que tome el cien por cien de las acciones.

La maniobra supone, en cualquier caso, una pérdida de poder de Coca-Cola España ante Coca-Cola Iberian Partners, la sociedad que preside Sol Daurella.

Sin director general
De hecho, hay que tener en cuenta que la empresa ha eliminado el puesto de director general, que ocupaba hasta ahora Fernando Amenedo, cuya marcha ya ha sido anunciada. En total, está prevista además la salida de aproximadamente una docena de personas de la sede central de Coca-Cola en Madrid. Ni la multinacional, cuyo presidente en España es Marcos de Quinto, ni su embotellador han querido hacer sin embargo ningún comentario al respecto.



Hay que tener en cuenta que Coca-Cola Iberian Partners ha puesto en marcha, de forma paralela, un severo plan de ajuste y reestructuración, que se saldará con el cierre de 4 de sus 11 fábricas en España, lo que afectará a 1.200 personas entre despidos, prejubilaciones y recolocaciones internas.

Tanto la compañía como los sindicatos insistieron ayer en que todavía no se sabe cuáles serán las plantas afectadas. "El plan se diseñará en enero y todo lo que se diga hasta entonces son especulaciones", aseguró un portavoz de la empresa. En la misma línea también, fuentes de CCOO y UGT insistieron a este periódico en que todavía no se ha empezado a negociar absolutamente nada.

Reestructuración
En el sector dan por hecho sin embargo que una de las plantas que cerrará con casi total probabilidad será la de Alicante.
Es probable, asimismo, que la empresa elija entre la fábrica de Siero (Asturias) o la de La Coruña (Galicia) y que clausure también una en Andalucía (la de Málaga o la de Sevilla) y la de Palma de Mallorca. Los sindicatos temen además que, al margen de los despidos en las fábricas, haya otras 500 salidas más en el área de logística.

En total serían así 1.700 personas las que se verían afectadas sobre una plantilla total de 5.000 trabajadores.

Los sindicatos rechazan de plano la posibilidad de un ERE, sobre todo porque Coca-Cola sigue siendo en España una empresa muy rentable a pesar de haber reducido sus ventas y beneficios. El año pasado, las antiguas embotelladoras, hoy fusionadas, alcanzaron una facturación de 3.660 millones de euros y en los dos últimos años han obtenido un beneficio global de casi 800 millones de euros.