Los valencianos podrán acercarse a la Virgen en fila india y durante un tiempo breve


El Arzobispado prepara 2.000 sillas para los fieles que asistan a la predicación en la plaza, que se prolongará hasta mediodía

«Quan la Mare de Déu ix al carrer, sempre hi ha festa». La frase, pronunciada por el vicario de Evangelización, Javier Llopis, da una idea de la trascendencia del acto organizado mañana por el Arzobispado de Valencia dentro de la misión evangelizadora 'Magnificat'.

La imagen restaurada de la Virgen de los Desamparados saldrá de la Basílica por primera vez desde 1961 (fecha en la que se trasladó a la explanada del puente del Real) para presidir un acto en la plaza de la Virgen y, además, los valencianos podrán acercarse para venerarla. Eso sí, durante un tiempo breve, a través de un pasillo y en fila india, según avanzó ayer Llopis durante la presentación de los detalles del acto. Una fórmula escogida para combinar la devoción que los valencianos sienten hacia su patrona con la necesidad de proteger la talla. «La imagen, dada su fragilidad, no puede permanecer durante mucho tiempo a la intemperie. Hay que cuidarla, lo sabemos», explicó.

De ahí que el vicario de Evangelización recordara que ésta será una «forma más» de acercarse a la patrona, ya que la imagen «no está escondida pues los valencianos tenemos la suerte de que está a exposición y veneración pública todos los días en la Basílica». En este sentido, además, recordó que a lo largo del año, y durante el rezo del Rosario en el camarín de la Virgen, la imagen es girada «para que se vea todavía más de cerca».

La de mañana será, por tanto, una ocasión única para contemplar a la Geperudeta, especialmente para aquellos que todavía no la hayan visitado tras su restauración. Será a las 11.30 horas, aproximadamente, cuando la talla original del siglo XV salga de la Basílica por la puerta de bronce («porque es la principal») portada en su anda de plata por sacerdotes, pues en esta ocasión no participará la Hermandad de los Seguidores de la Virgen aunque sí estará presente en la calle.

Estructura del acto

Se dirigirá a la plaza, donde quedará ubicada en una tarima situada entre las dos puertas del templo que allí recaen. Será de una dimensión más pequeña que el escenario de la Misa d'Infants y sobre él se situará el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, para la predicación, que se prolongará entre 30 y 40 minutos.

A ambos lados, la Escolanía de la Virgen (que interpretará varias canciones y motetes) y un centenar de sacerdotes. Ellos son los que, tras el rezo del Rosario, se distribuirán por la plaza para administrar el sacramento de la penitencia a los fieles que así lo deseen. Al finalizar, se habilitará un pasillo para que aquellos que lo deseen puedan acercarse a la Virgen. En principio, el Arzobispado distribuirá 2.000 sillas (no caben más por motivos de seguridad) en la plaza para los fieles que asistan. También se acotará un espacio para aquellas personas con movilidad reducida.

Aunque no se dio ninguna cifra de asistencia, sí que se prevé que la asistencia sea multitudinaria por las características del evento y a pesar del elevado calor, ya que las temperaturas podrían rondar los 25 grados, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología. Y sin poder desplegar el toldo.

El acto concluirá con el canto del 'Himno de la coronación' a cargo de la Escolanía mientras la talla regresa a la Basílica por el mismo itinerario. Se cerrará así una jornada histórica en la archidiócesis de Valencia, que supondrá también la conclusión de la misión 'Magnificat' para las Vicarías I y II de Valencia y su área metropolitana. «Como la imagen estaba en restauración, nos planteamos hacer algún acto en la calle», detalló Javier Llopis, que recordó que las predicaciones en otros municipios han estado presididas por la imagen peregrina.

Incluso se planteó realizar una procesión, «algo descartado por la antigüedad de la imagen, que tiene 600 años, y por las indicaciones de los técnicos y personal que ha restaurado la talla en los últimos meses».

La Virgen lucirá como lo hace durante estos días en el altar mayor de la Basílica, ya que no llevará manto especial u otro tipo de joyas. Tampoco se colocará dentro de una urna, como sucede, por ejemplo, con la talla de San José que se utiliza en la Ofrenda de Flores de las Fallas.

Dibujos del arzobispo

Mientras dure el acto, la Basílica permanecerá cerrada y el culto se trasladará a la iglesia de San Lorenzo (calle Navellos). La previsión es que a las 17.30 horas el templo reanude las eucaristías. En el caso del montaje de las infraestructuras necesarias, se prolongará desde esta tarde hasta la madrugada de mañana.

La predicación contará con la ayuda de 50 voluntarios procedentes del movimiento Juniors y de jóvenes de la Universidad Católica. Ellos son los que, por ejemplo, distribuirán las cuatro estampas creadas para 'Magnificat' y que incluyen un dibujo realizado por el propio arzobispo.

También entregarán a los asistentes una estampa con «la primera de las fotografías realizadas a la Virgen ya restaurada», indicó el vicario de Evangelización. Sobre la puerta de bronce de la Basílica, el desplegable muestra a la Geperudeta y la historia de los diferentes casetones de la puerta. En la parte trasera incluye una oración a la Mare de Déu compuesta por monseñor Osoro con motivo del 600 aniversario de la Archicofradía de la Virgen.

Los voluntarios contarán con el apoyo de la Policía Local de Valencia, de Protección Civil y de Cruz Roja, que desplegará un dispositivo especial.


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