El 16 de mayo de 1925 se organizó un gran evento para declarar nuevo Himno Regional el antiguo de la Exposición


Los himnos tienen por definición un propósito concreto: identificar y hermanar a una colectividad. En ocasiones surgen de manera espontánea, otras veces bajo estricta planificación. Incluso existen aquellos que fueron planificados para un acto concreto y efímero pero que por su inesperado impacto trascendieron el encargo. A este último grupo pertenece el Himno Regional de Valencia, elaborado en 1909 para promocionar una exposición y transformado en 1925 en cántico orgulloso de los valencianos. Muchos conocen su letra, no exenta de polémica, pocos su historia. La pieza, que en origen era en castellano, incluye una antigua marcha que se remonta al siglo XVI.

Corría la primera semana de mayo de 1909 y Valencia presentaba un ritmo frenético ultimando los detalles de la Exposición Regional, evento que marcó la historia de la ciudad. Un enorme terreno junto a la Alameda albergaba un conjunto de edificios modernistas en su fase final, destinadas a ser sedes de los grandes avances industriales, técnicos y comerciales de la época. La organización estaba a cargo del Ateneo Mercantil de Valencia, presidido en esos instantes por el Señor Marqués del Turia, Don Tomás Trénor, quien comprendió que cualquier detalle podía mejorar la suerte de unos actos de tal magnitud. Tomás Trénor había encargado en septiembre de 1908 al Maestro Serrano la composición de una partitura vocal para la Exposición Regional Valenciana. José Serrano se ocuparía de la parte musical, encomendando la parte del texto a otro insigne valenciano de la época, el poeta Teodoro Llorente.

Autoría de la letra

Se ha especulado sobre el porqué Llorente no elaboró el texto: desde su incapacidad para una tarea poco frecuente para él, hasta razones ideológicas que acusaban al poeta de realizar textos más bucólicos que patrióticos, lo contrario a lo que deseaban los organizadores. Los últimos estudios señalan que Llorente era todavía el responsable último del texto, pero los acontecimientos precipitaron otro desenlace. Maximiliano Thous sería el encargado de proporcionar al maestro Serrano un borrador del texto que debía revisar y mejorar Llorente, pero este último no vio necesidad de modificación alguna. Las Provincias definía el resultado en su edición del 5 de mayo de 1909: «Es un himno de cortas proporciones y de fácil ejecución, por lo que es seguro que será fácilmente aprendido por cuantos lo oigan. El himno está hecho en forma de marcha, y en él aparecen combinados temas populares, y entre ellos el de los clarines del Ayuntamiento». Los clarines del Ayuntamiento refieren diversos pasajes que presenta el himno evocando una antigua marcha de la ciudad que era interpretada por clarines y timbales desde el siglo XVI.

El texto original era en castellano y no será hasta el 23 de julio de 1930 cuando el Ayuntamiento de Valencia apruebe en sesión plenaria la letra en valenciano que finalmente se publicó. El asunto lingüístico levantó asperezas, al igual que la frase inicial «Para ofrendar nuevas glorias a España», aunque el texto fuera una clara exaltación regional. El propio Serrano solicitó a Thous que en el primer verso apareciera la palabra España, siguiendo muchas de sus otras piezas musicales, pues así entendía el músico el regionalismo.

Además del valor artístico, la solidaridad de los compositores quedó manifiesta cuando a los pocos días renunciaron a las ofertas de muchos editores y publicaron ellos mismos la partitura, donando todo lo obtenido de la venta a la Asociación Valenciana de la Caridad. Incluso cedieron los derechos de propiedad sobre el himno al Patronato de Casas para Obreros, otra corporación benéfica. El himno sonó por primera vez el 22 de mayo de 1909, durante la inauguración de la Exposición Regional, ante la presencia de Alfonso XIII, interpretado por diversas bandas y coros que acompañaban a Lamberto Alonso en el papel de tenor solista. Todo bajo la batuta del Maestro Serrano. El éxito fue abrumador. Catorce años más tarde, un 16 de mayo de 1925, el himno de la Exposición Regional se transformaba en cántico de todos los valencianos. La plaza de toros acogió un multitudinario concierto con representantes de las tres provincias valencianas que rindieron honor a la 'Senyera' y reconocieron el antiguo Himno de la Exposición como himno de castellonenses, alicantinos y valencianos. Muchos piensan que el destino del himno no se trató de un devenir natural y sí de una idea preconcebida por el propio Maximiliano Thous. ¿Cómo se concibe que escribiera una letra en la que ni se mencionaba ni se aludía siquiera la Exposición Regional a la que iba consagrado?


Tots a una veu, historia del cántico valenciano . Las Provincias