La operadora independentista Parlem registra una cifras de portabilidad ridículas durante 2015, más aún si tenemos en cuenta que los promotores de la compañía han invertido más cuatro millones de euros y aspiraban a ganar 100.000 clientes en este ejercicio.

La operadora Parlem nació el pasado año con un objetivo claro, ganar clientes de telefonía móvil que estuvieran dispuestos a pagar un sobreprecio a su compañía por el mero hecho de “contribuir con la independencia de Cataluña”. De momento el experimento no ha podido salir peor y es que según hemos podido saber, no figura actividad en el mercado de la portabilidad y fuentes de Telefónica nos han confirmado sólo tienen registrada la llegada de seis clientes desde Parlem en los siete primeros meses del año. “Da la sensación de no estar operando” nos dicen desde Telefónica, por la escasísima actividad registrada.


Las paupérrimas cifras contrastan con las ambiciones de sus fundadores que aspiraban a captar 600.000 abonados en los próximos tres años y una facturación superior a los 100 millones de euros. Para poner en contexto estas cifras basta con decir que Pepephone con una trayectoria envidiable no tiene esas cifras ni si quiera alcanza ese volumen de facturación con diez años de historia. Parlem aspiraba a eso en tres años con la limitación de solo dirigirse a catalanes afines al proceso separatista iniciado por el actual Presidente de la Generalitat, Artur Mas.
Reclamos para atraer clientes

En su página presumen de “no invertir publicidad”, “no patrocinar grandes premios de motociclismo”, “no comprar derechos de la Fórmula1” (en clara alusión a Telefónica) “y “contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad catalana”. De momento la jugada no puede estar saliendo peor y eso que han contado con el apoyo de las instituciones y con diversos embajadores como Muriel Casals, Joel Joan, Toni Albá o el ex alcalde de Barcelona Xavier Trias que se prestó a grabar un vídeo en el consistorio de la ciudad para dar la bienvenida a la compañía y demostrar que él ya era cliente. Curiosamente hemos podido comprobar que al menos el primer principio lo están incumpliendo porque cuentan con una campaña de publicidad en Google Adsense para tratar de darse a conocer en su Comunidad Autónoma.

Revendedor de un operador móvil virtual


Tal como se puede leer en las condiciones de la propia empresa, Parlem únicamente factura, cobra y ofrece la atención al cliente en catalán a su raquítica cartera de clientes. El servicio lo presta Masmovil lo cual no deja de ser sorprendente teniendo en cuenta que uno de sus reclamos es el “pago de impuestos en Cataluña”. Es decir, facturan a los clientes un sobreprecio y después abonan a Masmovil como si fuera un mayorista, teniendo en cuenta que el OMV factura a su vez a Orange como operador de red.


Como decíamos antes, Parlem no se ha posicionado como una operadora a tener en cuenta atendiendo a las tarifas que ofrecen a sus clientes. 300 MB de datos por 6 euros o 1 GB por 9 euros son algunas de sus propuestas. Difícil tarea tienen por delante los directivos de la compañía que aspiraban a crear una operadora de éxito como puede ser Euskaltel sin tener en cuenta que revender los servicios de un OMV no deja de ser descabellado, sobre todo si el nicho de clientes se reduce a una Comunidad Autónoma donde además solo contratarán el servicio aquellos que simpaticen con sus ideas separatistas.

No es la primera operadora catalana que fracasa

Parlem no es el único experimento fallido en Cataluña. Según comenta el portal Movilonia hay otros ejemplos como Eticom, una cooperativa de consumidores que aspiraba a conseguir financiación para desplegar sus propias redes. De momento no han conseguido su objetivo y el proyecto se ha quedado paralizado. Otro ejemplo es Mobilcat, lanzada hace mas de dos años y con tarifas más razonables que las de Parlem tampoco han conseguido despuntar. Aunque no hay cifras oficiales, los datos que se pueden conocer a través del mercado de portabilidad arrojan cifras que no invitan al optimismo.


La operadora independentista Parlem fracasa de forma estrepitosa