Casi en el último minuto y según es tradición en la casa, que diría Mònica Oltra, se ha resuelto favorablemente el pacto entre Compromís y Podemos para concurrir juntos a las elecciones generales. Las reticencias estaban en el catalanista Bloc, cuyos afiliados rechazaron en septiembre con un 74% de los votos (1.133 frente a 399) concurrir con el partido de Pablo Iglesias, un no sostenido por la dirección en la tensa reunión de la última ejecutiva de Compromís.

Al final, el partido de Morera apostó por ampliar el acuerdo a una gran plataforma con otros partidos (el principal Esquerra Unida) e independientes para que Podemos resultara más digerible y evitar la crisis interna ante la firme posición de la Iniciativa de Mònica Oltra a presentarse con la formación de Pablo Iglesias. Con este nuevo planteamiento, avalado por el Consell Nacional del Bloc, las bases rubricaron ayer en un referéndum por internet esa coalición.

Despejadas las dudas sobre el catalanismo, el escenario parece totalmente propio para la consolidación de un discurso valenciano y valencianista, frente a la corrupción, la crisis económica y las soluciones que provienen de partidos centralistas. Sin embargo, el valencianismo continúa totalmente dividido, con una amalgama de capillitas y personalismos que nos hace despertar cada día con un nuevo invento. Repo, Unio, Son Valencians, tercerviistas de UxV, ANV, Poble, Coalicio en Positiu, Gent, Avant, ¿¡quién da más en el circo en que han convertido al valencianismo político!? .

...::: El Palleter :::...