La ex consellera asume la coordinación de la gestora provincial como movimiento de proyección

La dirección nacional del PP ha hecho en Valencia un tímido movimiento que en el fondo esconde sus preferencias sobre la futura candidatura a la Alcaldía de Valencia. El nombramiento de Rubén Moreno, presidente de la Gestora en la provincia, como nuevo secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, ha situado a la ex consellera María José Catalá, al frente de este órgano con la función de coordinar el trabajo del partido en este territorio.

El hecho de que formara parte de la Gestora impuesta por Madrid ya no fue un movimiento casual. Catalá, al igual que Isabel Bonig antes de ser elegida como relevo del ex presidente Alberto Fabra, siempre ha formado parte de las quinielas de dirigentes del PPCV con mayor proyección.

La aceptación general de que no existen ya prácticamente opciones de que Esteban González Pons abandone el Parlamento Europeo para encabezar la lista por Valencia ha obligado al partido a buscar nuevos candidatos. En las últimas semanas las especulaciones se habían reducido sólo a cuatro nombres: el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, la diputada autonómica y fichaje independiente María José Ferrer Sansegundo, Catalá y el actual portavoz del PP en el Ayuntamiento, Eusebio Monzó, el único de los concejales de la lista de Rita Barberá que no está imputado.

Monzó es el aspirante preferido por Bonig, según distintas fuentes. Después de haber valorado la posibilidad de apostar por referentes de la sociedad civil, al menos para que sumen a la lista municipal, Monzó se había convertido en la preferencia de la presidenta del PP en la Comunidad Valenciana. Ella no lo ha exteriorizado pero esto es lo que ha interpretado el partido en Valencia por el grado de sintonía mostrado entre ambos o el apoyo público de la dirección regional.

En este contexto, con González Pons convertido ya sólo en objeto de deseo más que en una posibilidad real por el trabajo que está desempeñando en Europa, y Bonig apostando por la candidatura del portavoz municipal, Génova ha movido ficha. Distintas fuentes del partido confirman que su nueva posición en la gestora es una «señal» de su predilección por Catalá como cabeza de cartel. A pesar de que la opinión de las direcciones regionales siempre se valora la última palabra sobre los candidatos de las capitales de provincia la tiene la dirección nacional.

Catalá es un dirigente joven -tiene 37 años- pero con una dilatada experiencia. Fue consellera de Educación en el Gobierno de Alberto Fabra aunque, como Bonig, procede de la cantera a la que dio proyección Francisco Camps. En el debate sobre el candidato a la Alcaldía de Valencia siempre ha estado presente aunque ha pesado en su contra el hecho de que haya sido ya alcaldesa de Torrent, una ciudad del área metropolitana. Ocupó este cargo entre durante 5 años, entre 2007 y 2012, y en las dos ocasiones obtuvo mayoría absoluta. Ahora, sin aspirantes de relumbrón, esto se considera una cuestión menor.

Al igual que sucede con Bonig es una dirigente de mucha batalla, cercana y con un marcado perfil valenciano o valencianista. Lo que sucede es que el hecho que el nombre de ambas se barajara para suceder a Fabra (fue la fallecida Rita Barberá la que decantó la balanza hacia Bonig) ha fomentado cierta rivalidad entre ellas, que en el PPCV se ha asumido ya como algo incontestable. Catalá incluso quedó orillada tras la elección de Bonig como presidenta del partido.

Valencia, una clave

Los populares valencianos se enfrentan en las próximas elecciones al reto titánico de regresar a la Generalitat y al Ayuntamiento, en un momento además en que continúan sufriendo el desgaste de los casos de corrupción y Ciudadanos ha iniciado un vertiginoso ascenso.

Hace escasamente dos meses, el reforzamiento de Ciudadanos tras su victoria en las catalanas se interpretó en el PPCV como una posibilidad que el centro derecha pudiera sumar y desplazar a la izquierda en las principales instituciones de la Comunidad. Ahora ya se alude a un «equilibrio» entre las dos formaciones y se advierte incluso de la amenaza de 'sorpasso' por el empuje de Cs a nivel nacional.

La ciudad de Valencia es clave para apuntalar e impulsar una posible victoria del PP. Una vez que Génova ha puesto en marcha la maquinaria de las municipales con la designación de los candidatos de las 8 capitales de provincia andaluzas, la previsión es que antes del verano o como muy tarde en septiembre se den a conocer el resto de nombres, para que los nominados dispongan de tiempo de impulsar su proyección pública y construir su proyecto político.

Valencia, Madrid y el resto de grandes ciudades son claves para el PP y, sobre todo, supondrán un termómetro sobre la fuerza de Ciudadanos de cara a las generales. La última palabra, por tanto, la tendrá Mariano Rajoy.

Fuente: Génova ya señala a María José Catalá como candidata a la Alcaldía de Valencia | Comunidad Valenciana