D. AGUSTIN GARCIA GASCO: MI ARZOBISPO

Ante todo, felicitar a D. AgustÃ*n por su setenta y cinco cumpleaños, envidiables. Ojalá pudiera llegar a su edad en un estado de juventud como la que él tiene.
En ciertos medios de comunicación ya están apareciendo crÃ*ticas por lo que ha supuesto su ejercicio apostólico en la Archidiócesis Valentina. Me llama la atención que esas crÃ*ticas le llueven desde sectores nada relacionados con el pueblo de Dios, ya que desde su ideologÃ*a izquierdista y separatista, promueven el aborto, el divorcio, la eutanasia y los matrimonios mamÃ*fero-genitales aprobados por la Ley del Gobierno de ZP. Ya me dirán Vds., qué tendrán que ver estos tipos para criticar a quien no ha hecho mas que cumplir con su mandato apostólico desde la lÃ*nea marcada por la Conferencia Episcopal Española y SS. SS., los Papas Juan Pablo II, el Magno, y Benedicto XVI.
Sus cartas semanales han sido siempre una luz en el camino diario de los católicos valencianos, que siempre han encontrado en el Sr. Arzobispo el calor, la preocupación por el prójimo más desamparado, una filosofÃ*a por la vida, y no una polÃ*tica de muerte (que actualmente tenemos legalizada). Llevar la devoción de la Mare de Deu dels Desamparats allende las fronteras del Reino de Valencia, para promover la devoción a la SantÃ*sima Virgen entre los nobles obispos castellanos.
Ha estado en nuestras fiestas junto a las Falleras Mayores de Valencia, ha estado junto a los equipos deportivos valencianos tanto en sus victorias y gestas como en sus malos momentos. Se ha interesado por promover un sano ecumenismo en la lÃ*nea de S.S. Juan Pablo II, el Magno, que favorezca la unidad de la Iglesia Católica.
Todas las asociaciones católicas, sindicales, culturales, polÃ*ticas, lo han tenido cuando se le ha requerido. En mi caso particular, ha estado siempre ahÃ*. Cuando le he escrito, me ha contestado. Y no soy más que un católico valenciano que quiere que el Reino de Valencia mantenga su ser. Jaime I el Conquistador y la Iglesia Católica reconquistaron en Reino de Valencia y cofundaron su legislación mediante els Furs. La historia valenciana ha ido siempre de la mano de la Corona en el Reino de Valencia y de su Iglesia Católica, que dieron los siglos de oro más grandes de la literatura, pintura, artes y devoción, grandes Santos y beatos para mayor Gloria de Dios.
D. AgustÃ*n ha sabido entender este mensaje, y lo ha sabido defender desde su recto y seco carácter castellano, noble y fuerte, pero ardiente en el corazón y apostólico por los más desamparados de la sociedad.
Doy las gracias a Dios por su mandato apostólico en la Archidiócesis Valentina, y, porque, a pesar de pertenecer a un pequeño grupo polÃ*tico católico, ha sabido escuchar nuestras inquietudes publicando en el semanario Archidiocesano “Paraula”, nuestras denuncias.
Ello me recuerda al gran Cardenal SpÃ*nola, cuando periodistas le preguntaban, acusándolo de carlista, y contestaba “si los carlistas piensan como yo en ciertas materias, es porque los carlistas en esa materia piensan como la Iglesia.
Nadie le ha acusado a D. AgustÃ*n de carlista, pero si de defender al Reino de Valencia, a su identidad, a su Lengua que, junto con la española, hacen mas grande nuestro patrimonio cultural y religioso.
D. AgustÃ*n, como el Cardenal SpÃ*nola, “no es hombre de partido, ni tendrá jamás otra bandera de la de Cristo. Es lo que ha sido siempre, ni mas ni menos”.
Que Dios le bendiga, D. AgustÃ*n, y que S.S. el Papa Benedicto XVI lo deje estar con nosotros por mucho tiempo. Bendito sea y bendita la tierra toledana que le vio nacer, asÃ* como bendita la tierra valenciana que lo adopto en una de las Sedes Arzobispales con mas historia en la Iglesia Católica, y que vuestra IlustrÃ*sima tanto ama.
Circulo Cultural Aparisi y Guijarro.