EL FARO DE MURCIA
26/02/06

Recado de escribir
¿Ródano sÃ*, Ebro no?

Santiago Delgado

Que Cataluña está preparando las bases económicas de su independencia, hundiéndolas en las fértiles tierras del mercado español, es algo que sólo se le escapa a Zapatero. La negativa radical y metafÃ*sica a repartir el agua sobrante, digo sobrante, del Ebro, es un primer indicio. Ya vendrán, independizados, ofreciendo a precio de oro su agua al único cliente posible de la misma: el Levante español. El segundo es hacerse cargo de la recaudación fiscal del Estado Español en Cataluña; manera de hacerse gratis con un mercado de 30 millones de clientes, sin tener que pagar como hacen Alemania o Francia. La tercera era procurarse para su buxaca caixera a Endesa y todo su territorio eléctrico, con la complicidad del gobierno de Madrid, que cobrarÃ*a asÃ* su más ansiada victoria: postergar al Centro Derecha, extramuros del poder. Socialistas más Nacionalistas igual a PP en la oposición para siempre. Ese logro bien vale cualquier cosa, cuando menos una España insolidaria, dividida, o separada.

Pero, bueno. A lo que vamos. La primera piedra de este edificio económico de lo soberanista era cargarse el trasvase del Ebro. Lo lograron aduciendo no sé qué gaitas ecológicas y cientÃ*ficas, que no se creÃ*an nadie. La demostración está en que ahora, ellos mismos han pedido a Zapatero, al que toman, como ETA, por el chico de los recados, que empiece a gestionar un posible trasvase del Ródano a Cataluña. ¿Pues no quedamos en que los trasvases eran contra la natura naturata, que decÃ*a GarcÃ*a Lorca en Doña Rosita, creo? ¿Cómo la ecologÃ*a no puede consentir trasvasar el Ebro y sÃ* el Ródano? ¡Oh, qué ciencia tan singular!
Nadie puede intentar, salvo indecencia ética, aceptar un trasvase sÃ* y el otro no. Nadie. Las cuencas de los rÃ*os, asÃ* como los acuÃ*feros que las nutren, están dispuestos arbitrariamente por la naturaleza, y ha de ser la mano del hombre quien corrija esos desequilibrios. Como corrige otros, tales como las montañas salvadas por túneles o los barrancos por puentes. Ni más, ni menos. España, o lo que vaya a quedar de ella tras Zapatero, y Europa, serÃ*an más ricas si se hicieran los dos trasvases.

Agua para todos es un slogan certero y honesto, democrático y solidario, cuya realización tendrÃ*a efectos beneficiosÃ*simos para todas las partes: cuencas cedentes, inmigrantes en el sector laboral agrario, segundas residencias de europeos pudientes, que reportan ibis a los municipios y engrosan su mercado, y otros tantos sectores más cuya enumeración incluye también, por supuesto, al mundo empresarial de la cuenca receptora. ¿Por qué no? Si no hubiera tejido empresarial el agua se irÃ*a por Guardamar como se va ahora por Amposta. Demonizar el trasvase porque harÃ*a ricos a no sé quién es como considerar injusta la lluvia, que hace el mismo efecto. Vale.